Condoto, un municipio a 80 kilómetros de Quibdó y ubicado en la región del río San Juan, es una población de gente amable y, en ocasiones, fiestera, que vive de la minería y el comercio. Esa misma población resultó afectada este viernes por cuenta de un vendaval que arrasó con parte del pueblo. Desde las 9:00 p. m. de la noche del jueves comenzó un nutrido aguacero, normal en esas tierras. Pero, con el paso de los minutos, la fuerza del agua, unida a fuertes vientos terminaron por levantar los techos de las casas, los colegios y hasta de la iglesia. Durante tres horas la fuerza del fenómeno arrasó lo que encontró a su paso. En la madrugada, comenzaron a verse las víctimas que buscaban refugio en otras residencias, pues el temporal prometía anegar sus casas. El balance, según cuentan periodistas de la zona, se acerca a 200 casas afectadas, destechadas y semidestruidas. Hasta el momento se sabe de ocho heridos y de una ciudadana que sufrió un infarto tras la fuerza de la naturaleza. El río creció tanto, que alcanzó a inundar al pueblo lo que hizo más dramática la situación. Y ni qué decir de la caída de los árboles, que afectó las redes eléctricas. Este viernes la Alcaldía inició un censo de afectados para buscar ayuda. Tan solo hizo presencia el Secretario de Educación departamental y el defensor regional del Pueblo. Nadie de la gobernación o del gobierno nacional se hizo presente para atender a las víctimas o verificar la magnitud de la tragedia que se vivió. “Es increíble. Hasta ahora nadie ha llamado para ayudar a esta región. Ni siquiera se ha recibido la asistencia del comité local de emergencias”, le dijo a Semana.com un periodista de la zona. Con la crisis comenzaron a llegar las denuncias por la manera como se reparten las ayudas. Algunos damnificados, a traves de las redes sociales aseguran, han dicho que los elementos para la reconstrucción de las viviendas se las están entregando a familias que tienen una determinada filiación política. Un problema adicional para una población que necesita de la ayuda sin ningún tipo de restricción.