El rumor de la muerte de Néider Yesid López Uñate, influencer criminal del frente 36 de las disidencias en Antioquia, comenzó a correr la mañana de ayer, lunes 16 de marzo.
Con él, una fotografía en la que se veía el supuesto cadáver de uno de los cabecillas de ese grupo armado. Se le veían los tatuajes que tiene con logos de esa guerrilla, vestido de botas, camuflado, sin camiseta.
La imagen se regó de celular a celular en los rincones de la vereda La Palestina, en Briceño, también en la cabecera municipal, en el departamento y el país.
Se suponía que Primo Gay, como le conocen sus cómplices y sus víctimas en esa zona de Antioquia, había muerto en medio de una operación para darle de baja en la que participaron integrantes del Gaula Militar y Fuerzas Especiales del Ejército en límites de Briceño con Ituango.
En el mismo despliegue militar fueron capturadas dos personas, al parecer la compañera sentimental de Primo Gay y uno de sus escoltas.
Pero el cadáver de este no aparecía. Ante la inquietud de la prensa, inteligencia militar trató de corroborar la información y su respuesta fue contundente.
El cabecilla lo había hecho de nuevo. Puso a circular el rumor de su muerte, con una imagen alterada en plataformas digitales, y se escabulló.
De él se sabe que ha sido, según el Ejército, el principal dinamizador de la ejecución de homicidios selectivos, extorsiones, desplazamientos, minería ilegal, reclutamiento y acciones ofensivas.
“Sostendría coordinaciones delictivas con el ELN, con quienes tendría alianzas criminales para confrontar los componentes armados del Clan del Golfo, por la disputa de las rentas criminales”, precisaron las autoridades en uno de sus informes de inteligencia que conoció esta revista.
Además, es el presunto responsable de haber ordenado y coordinado el hostigamiento a la Estación de Policía del municipio de Valdivia, en la que perdió la vida la patrullera de policía María Vieda Almario.