Empresas públicas de Medellín, (EPM), informó que ya está disponible el pago de energía prepago a través de entidades bancarias o Nequi tras el grave hackeo cibernético al que sufrió la compañía y del que vienen solucionando desde hace una semana.

La empresa habilitó pagar estos servicios por medio de Nequi y el proceso de pago PSE con diferentes entidades bancarias del país. Además, adelantan un operativo para la instalación de 38 tanques de agua potable en los sectores de la ciudad, donde se tienen mayor concentración de clientes de agua prepago. Son tanques de 1.000, 2.000 y 5.000 litros de agua potable que se instalarán en lugares establecidos por la empresa en coordinación con los líderes comunitarios de cada zona.

Para la modalidad de energía prepago, EPM reporta total normalidad en la atención de los 1.200 puntos fijos de GANA para las precargas y recargas de energía. Así mismo, el contacto digital, EMA WhatsApp y las líneas de atención al cliente 604 4444115 y la 01 8000 415 115 atienden las solicitudes.

Debido al incremento de las mismas, EPM hizo un llamado a los clientes para que tengan paciencia al recibir los pines de carga y evitar congestionar las líneas, haciendo nuevamente la solicitud. A través de sus redes sociales, la empresa informará los sitios de ubicación de los tanques de agua y seguirá informando los avances en la atención y operación de sus canales.

“Hoy para aguas prepago ya tenemos más de 1000 recargas efectuadas por nuestros clientes en los canales directos de los puntos GANA y en PTM, además tenemos más de 30 tanques habilitados de agua potable en diferentes barrios de la ciudad, los cuales pueden consultar donde están ubicados a través de nuestras redes sociales. Asimismo, para energía prepago ya tenemos más de 100.000 recargas efectuadas por nuestros clientes en los canales que hoy tenemos habilitados”, explicó Claudia Gómez Maya, Jefe Unidad Ofertas Hogares.

Toda esta problemática provocó que cientos de usuarios se vieran afectados, debido a que no pudieron utilizar los canales habituales de EPM porque estaban desactivados. En consecuencia, tuvieron que trasladarse hasta las instalaciones de las entidades bancarias con el fin de recaudar los servicios.

Cabe recordar que, fuentes de Empresas Públicas de Medellín (EPM) le confirmaron a SEMANA que el ataque de ciberseguridad que sufrió la compañía el 12 de diciembre es más delicado de lo que se ha reconocido. El virus se regó por las plataformas de la compañía y, en cuestión de segundos, bloqueó información trascedente que se está tratando de recuperar.

La emergencia empezó a las seis de la tarde del pasado lunes. A esa hora arribó un ataque denominado Ransomware que infectó el sistema. Este agente digital tomó todo lo que se encontró a su paso para encriptarlo bajo unos códigos que son indescifrables. Es decir, agarró datos importantes de la compañía de servicios públicos sin autorización.

Lo más delicado del asunto es que se desconoce el paradero de los números y nombres que se llevaron. Un informe expuesto ante la gerencia de EPM dio cuenta que esta situación fue planeada y coordinada. También se explicó que se pide un rescate para liberar la información. Sin embargo, no se reveló si es una suma de dinero.

Los estragos que ha causado el virus les han complicado la vida a cientos de personas y puesto en jaque la seguridad de una de las empresas más importantes del país. En el mismo estudio que llegó a la mesa principal de la compañía se dejó por sentado que son seis las afectaciones que hoy les generan preocupación, pero podrían ser más.

“Pérdida de control de la plataforma; información encriptada; afectación en la Data Center alterno; pérdida de respaldos; contagio del 25 % de la infraestructura (servidores y estaciones de trabajo); pérdida de información (en valoración)”, se lee en el documento descrito por los especialistas de Empresas Públicas de Medellín como los impactos.