Los campesinos de Bogotá, Cundinamarca y todo el país son los verdaderos héroes de la seguridad alimentaria. Siete de cada 10 alimentos que llegan a la mesa de los hogares colombianos se producen en sus manos. Incluso, el 40 % de los alimentos que llegan a la capital son aportados por campesinos cundinamarqueses, según los análisis del Observatorio de Dinámicas Metropolitanas y Regionales de la Región Metropolitana, con base en información del Dane.
En el caso del departamento, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV) 2024 del mismo Dane, alrededor de 839 mil personas mayores de 15 años (52 % hombres y 48 % mujeres) se perciben como campesinos, lo que representa a tres de cada 10 habitantes de este territorio. Por su parte, el registro en Bogotá es de 54 mil campesinos.
Recientemente, el primer domingo de junio, se conmemoró el Día del Campesino y desde la Región Metropolitana creemos que el mejor homenaje que les podemos hacer es apoyarlos. Por ello, junto al Fondo Nacional de Fomento Hortifrutícola y la Asociación Hortifrutícola de Colombia (Asohofrucol), realizamos el proyecto Asociaciones que nutren nuestra región.
Tras evaluar la postulación de 113 organizaciones campesinas, se seleccionaron 55 que se beneficiarán con fortalecimiento técnico, asistencia socioempresarial, mejoramiento del sistema productivo, equipos, entre otros. La inversión asciende a los $4.200 millones.
El proceso favorece a organizaciones campesinas de Fusagasugá (10), Soacha (9), Bogotá (4) -estas tres primeras fueron mayoría y obtuvieron puntajes más altos porque hacen parte de los asociados de la Región Metropolitana-, Silvania (2), Anolaima (2), Cabrera (2), Quipile (2), San Bernardo (2), Sibaté (2), Apulo, Arbeláez, Carmen de Carupa, Choachí, El Colegio, Caparrapí, Chocontá, Fómeque, Gama, Guachetá, Guaduas, La Mesa, Viotá, Guayabetal, Jerusalén, Pacho, San Antonio de Tequendama, Tena, Tocaima y Venecia.
Esto es un reconocimiento al trabajo del campo cundinamarqués, que en 2025 registró 275.201 hectáreas sembradas en cultivos agrícolas y una producción de 5,2 millones de toneladas -según las Evaluaciones Agropecuarias Municipales de la UPRA (2026)-, de las cuales el 80 % correspondió a papa, caña panelera y tomate, gracias a municipios como Tausa, Villapinzón, Caparrapí, La Peña, Quebradanegra, Útica, Nocaima, Guatavita, Vergara, Sesquilé, Sibaté y Une.
Las cifras de nuestro departamento reflejan el esfuerzo de los campesinos. Por ejemplo, una de cada dos toneladas de papa producidas en Colombia se cultivó especialmente en Tausa, Villapinzón, Guatavita, Sesquilé y Chocontá. Cundinamarca lidera la producción de papa criolla con más de 113 mil toneladas al año (47,3 % del país) en cultivos de Sibaté, La Calera, Une, Pacho y Ubaque.
La fresa también es protagonista: en municipios como Facatativá, Soacha, Sibaté, Zipacón, Chocontá y El Rosal se producen 52 mil toneladas, casi la mitad de la producción nacional. El liderazgo aplica también para habichuela, tomate de árbol, uchuva, zanahoria, mora, arándanos, cilantro, repollo, granadilla y lechuga.
Por supuesto, Bogotá, gracias a la localidad de Sumapaz, también aporta a la seguridad alimentaria regional con sistemas productivos asociados a la papa, la arveja, la cebolla y la producción láctea.
Reitero: desde la Región Metropolitana rendimos homenaje a nuestros campesinos con hechos. Además del mencionado apoyo a las organizaciones productoras de frutas y hortalizas, se realizan proyectos con las alcaldías de Soacha y Fusagasugá -asociados de la Región- para la construcción de una red vial terciaria, con el fin de facilitar la salida de los productos desde algunas veredas.
Y junto con la FAO, la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico y la RAP-E, en coordinación con la Gobernación de Cundinamarca y las alcaldías de Soacha y Fusagasugá, se teje el Sistema de Abastecimiento Regional (SARA) que busca, entre múltiples objetivos, reducir la intermediación innecesaria, garantizar el abastecimiento y fortalecer la conexión entre el campo y la ciudad.
El trabajo en equipo nos demuestra que juntos llegamos más lejos.