La alerta de apagón cobra cada día más fuerza. La demanda está creciendo al doble de lo que se esperaba, no existen proyectos nuevos para ingresar al sistema de energía, la oferta se debilita y la demanda se fortalece sin respaldo. El fenómeno de El Niño está más vivo que nunca, y las lluvias de los últimos días son un mínimo alivio que no le genera equilibrio ni tranquilidad al sistema.

Estamos a 40 días de que inicie el mes más esperado y anhelado por los colombianos: la Navidad. Las ciudades, los municipios y los balcones de las casas se visten de millones de bombillas que alegran la temporada, pero vale la pena analizar la pertinencia de instalar los alumbrados navideños. Es sensato hacerles un llamado a los alcaldes y a las empresas de energía del país para que analicen técnicamente la pertinencia de su instalación o la posibilidad de disminuir el tiempo de encendido, incluso que se enciendan a partir de las 8:00 p. m., cuando ya ha pasado la hora pico. La alerta también es para todos los colombianos, para que se abstengan de instalar alumbrados en sus casas, al igual que los centros comerciales. La responsabilidad es de todos.

¿De qué sirve vivir un mes lleno de luces si el fantasma del apagón persiste y meses adelante nos podríamos quedar sin energía? ¿Se imaginan a los jóvenes sin celular o iPad por falta de energía? En el país existen más celulares que ciudadanos. Los hospitales, las tiendas, el transporte público, las cámaras de vigilancia y los semáforos estarían apagados. No solo enfrentaríamos un apagón eléctrico, estaríamos ante un fracaso económico que se sumaría a los problemas financieros que enfrenta el Gobierno actual por el desfalco que recibió y por el terremoto del 10 de agosto.

Es claro que la época de Navidad genera más tensión al sistema. Si bien algunas empresas bajan su producción por la temporada de vacaciones, al igual que los colegios, la demanda aumenta por otros factores. En diciembre de 2025, el alza fue del 4,03 % con respecto a 2024; estamos hablando de la demanda total. No se tiene un estimado de cuánto podría aumentar por los alumbrados de Navidad, pero, según cálculos, estaríamos entre un 4 % y un 5 % de aumento. La recomendación para los hogares colombianos es utilizar luces LED, que consumen menos energía. Sobre el tema, Julio César Vera, presidente de XUA Energy, estima que un árbol de 100 luces LED de 20 vatios de potencia, encendido durante 12 horas, consume 0,24 kWh por noche, para un consumo mensual de 7,2 kWh. En cambio, un árbol de 100 luces tradicionales de 100 vatios, encendido durante las mismas 12 horas, consume 1,2 kWh por noche, es decir, un consumo mensual (30 días) de 36 kWh.

Está claro, se necesita conciencia de todos los colombianos. Se debe ahorrar agua y energía; si podemos evitarle más presión al sistema energético, hay que hacerlo. Apostemos por más velas y menos bombillas, cuidemos el agua y la energía que tenemos, y no lleguemos al escenario de anhelar lo que no protegimos por falta de responsabilidad. La advertencia no es nueva: llevamos meses de anuncios de apagón por parte de los agentes del mercado, las generadoras, los gremios y los expertos.