Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda llegan a la segunda vuelta presidencial del 21 de junio en lo que las encuestas describen como una carrera con favorito claro, pero no con ganador garantizado. Para entender por qué, hay que mirar tres cosas: los números de la primera vuelta, el destino de los votos sobrantes y lo que pasó en 2022.
Lo que dijo la primera vuelta: el 31 de mayo, De la Espriella se llevó la sorpresa al ganar con el 43,74 % de los votos —más de 10,3 millones de colombianos— mientras que Cepeda quedó segundo con el 40,90 %, cerca de 9,7 millones. La diferencia fue de unos 670.000 votos.
Lo que hace especial ese resultado es el mapa que dejó. De la Espriella arrasó en el oriente y el Eje Cafetero —Norte de Santander con el 70,61 %, Casanare con el 61,25 %, Santander con el 57,09 %, Antioquia con el 54,36 %—. Cepeda, en cambio, dominó el Pacífico y el sur profundo: Chocó con el 75,67 %, Vaupés con el 75,52 %, Putumayo con el 71,36 %—. Bogotá quedó en disputa, con Cepeda ganando apenas por cuatro puntos.
El botín más codiciado, los 2,6 millones de votos sobrantes: Paloma Valencia sacó el 6,9 % (1,6 millones de votos) y Sergio Fajardo el 4,3 % (un millón). Esos votos son el gran premio para ambos candidatos en estas tres semanas de campaña.
La aritmética favorece claramente a De la Espriella. Valencia, del Centro Democrático, no solo no apoyó a Cepeda: llamó abiertamente a “derrotar” al candidato del Pacto Histórico. Según la firma AtlasIntel, el 76 % de sus votantes ya tiene decidido votar por De la Espriella en la segunda vuelta. Si ese trasvase se confirma, el abogado barranquillero recibirá un regalo de más de 1,2 millones de votos adicionales.
Los de Fajardo son más disputados. Su electorado —urbano, de centro, desencantado con los extremos— se divide. Algunos irán con De la Espriella por el voto de castigo al Gobierno Petro; otros, que nunca votarían por la ultraderecha, terminarán con Cepeda o en blanco.
El resultado proyectado, sumando todo: De la Espriella en torno al 52 %–53 %, Cepeda entre el 45 %–47 %.
Lo que dicen las encuestas y el mercado: todas las encuestas publicadas en junio apuntan hacia la misma dirección. Guarumo/Ecoanalítica (9–11 de junio) da a De la Espriella el 52,6 % frente al 45 % de Cepeda, una ventaja de 7,6 puntos. AtlasIntel para SEMANA, en las mismas fechas, arroja una diferencia casi idéntica: 52,4 % contra 44,4 %. Solo la CB Global Data, de comienzos de junio, muestra una carrera más cerrada, con apenas 4,8 puntos de diferencia.
En los mercados de predicción, donde apostadores de todo el mundo ponen su propio dinero en juego, Polymarket le asigna a De la Espriella un 90 % de probabilidades de ganar.
La sorpresa de 2022, el candidato de la derecha perdió: antes de dar por ganado cualquier resultado, conviene recordar lo que pasó hace cuatro años. En la primera vuelta de 2022, Gustavo Petro también iba adelante con el 40,3 %, mientras Rodolfo Hernández era segundo con el 28,2 %. La diferencia era de 12 puntos. Las encuestas le daban la victoria al candidato del Pacto Histórico. Y acertaron.
Pero lo que nadie midió bien fue la magnitud de la movilización. Petro ganó Bogotá en segunda vuelta con el 58,6 % de los votos —11 puntos más que en la primera—, movilizó a 2,7 millones de votantes nuevos y ganó la Presidencia con un 50,44 % frente al 47,31 % de Hernández.
¿Cepeda puede repetir ese guion? Tendría que llevar Bogotá al 55 % o más, mantener blindado el Pacífico y activar un voto nuevo que en la primera vuelta no salió. Es posible, pero exige una operación de movilización que, por ahora, las encuestas no reflejan.
La probabilidad provisional: con toda la información disponible, la probabilidad estimada de victoria es de aproximadamente un 75 % para De la Espriella y un 25 % para Cepeda. No es un partido terminado. Es el final del primer tiempo, con ventaja de tres goles y el equipo contrario sabiendo que tiene recursos para remontar —lo hizo hace apenas cuatro años—.
Colombia votará el 21 de junio. Y, como siempre, la última encuesta la hacen los colombianos con su tarjetón.
Cita de la semana: “En materia política existe una máxima indiscutible: es dueño del Estado quien dispone de las fuerzas armadas”. Jean Bodino, Los seis libros de la república (1576).