Con la salida de Felipe Harman, como fugitivo de una sanción de la Procuraduría General por maniobras ilegales relacionadas con la devolución de un predio cuando fue alcalde de Villavicencio, el balance de la reforma agraria confirma la vergonzosa politiquería incubada, la absurda inoperancia y los bajos resultados demostrados. Cuando restan dos meses del Gobierno Petro, es evidente que Harman mintió por más de dos años (PGN, Boletín 518 de 2026).
Estos son los datos. De 7 millones de hectáreas de formalización y 3 millones de hectáreas para entrega con horizonte de corte entre 2017 y 2026, trazadas en el acuerdo de paz de 2016, el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 las cambió por 3.972.423 hectáreas y 1.500.000, respectivamente.
Revisados los reportes de la Agencia Nacional de Tierras (ANT) ante el Departamento Nacional de Planeación (DNP), se evidencia, al ver la plataforma Sinergia, la manipulación técnica de Felipe Harman de los datos para ambos indicadores.
En cuanto a la meta de formalización, se fijó en el plan de acción de la ANT una línea base de 19.729 hectáreas formalizadas, a partir de la cual se desarrollaría la gestión en este cuatrienio. En 2023 fueron 642.530; en 2024 se agregaron 344.318; en 2025 sumaron 202.864, y a mayo de 2026 alcanzaron 83.460. Totalizan 1.275.000 en números redondos.
¿De dónde saca Harman, en su video de “despedida” (o huida), 2,5 millones de hectáreas formalizadas? En buena medida, del ocultamiento de que, a noviembre de 2022 (según informe de la misma ANT), ya había 730.485 hectáreas formalizadas. De lo anterior se deduce que, entre 2023 y mayo de 2026, se cumplió con la tercera parte de la meta total de 3.972.000 hectáreas; el 32,05 por ciento, para ser precisos.
Igual ocurre con la entrega de tierras entre 2023 y mayo de 2026, en la distribución a los trabajadores rurales sin propiedad o extensiones insuficientes y a etnias. Los reportes al DNP marcan un cumplimiento del 4,43 por ciento en 2023, del 0,91 por ciento para 2024, del 9,9 en 2025 y, al corte del 30 de abril de 2026, del 1,36 por ciento. Por tanto, al revisar el consolidado total a mayo de 2026 en la plataforma Sinergia del DNP, el cumplimiento de la meta de reforma agraria es de un acumulado de 4,53 por ciento. Esto es, de 1,5 millones de hectáreas prometidas, solo se pueden certificar 65.000, como estimó la exministra Cecilia López. Nada sorprende, pese al despliegue propagandístico financiado con los propios recursos de la reforma.
(Ver https://sinergia20app.dnp.gov.co/ciudadano/detalle-indicador/1 y https://sinergia20app.dnp.gov.co/ciudadano/detalle-indicador/2)
La plataforma Sinergia del DNP admite como meta cumplida, según la metodología del indicador, que las hectáreas de formalización (y las entregadas) “se cuentan con el registro de los actos administrativos de adjudicación en las oficinas de registro de instrumentos públicos”. De ahí que, conforme a los propios datos de la ANT señalados en los informes de gestión y en Sinergia de 2023 a 2025, un gran número de actos administrativos esté a la espera de este trámite. Es la figura que Harman y la ministra Carvajalino denominan de entrega “provisional”.Más allá de los fríos números, entre tanta inconsistencia, amparada por dicha “provisionalidad”, los testimonios de las comunidades rurales son el mejor desmentido a las falacias de Petro, Harman y Carvajalino. Un audio del canal Huila Noticias, que cualquiera puede escuchar de la emisión del 8 de junio, con la lideresa de comunidades rurales Silene Jiménez, del municipio de Baraya, ilustra la perversidad que dicha invención causa para una justa y eficaz reforma agraria.
En la entrevista, Silene habla del caso de la Asociación Arco Paz y de campesinos en Tello, desalojados por la ANT de predios que poseían, sin reubicarlos. Denuncia que “la expectativa es una y otra la realidad jurídica” de las entregas en forma de “tenencia, comodato o arriendo”. Hay restricción de uso o mejoras y los derechos de petición para los permisos —si hay respuesta— demoran tanto que superan los tiempos de cosecha.
Lo mismo pasa con 13 familias que recibieron la hacienda Santa Clara en La Tebaida (Quindío) el 22 de diciembre de 2023. Ocho meses después, cuando habían adelantado cultivos y créditos, la ANT les anunció que no era válido el auto administrativo expedido. Resistieron, pero todavía carecen de títulos.
Felipe Harman volvió a la ANT el mayor terrateniente y le engordó el patrimonio en dos años, de 1,5 a 4,5 billones de pesos, contrario a la falacia con la que asaltó la conciencia pública nacional y la opinión de destacados economistas internacionales. Comprar y no entregar, el negocio, fue el resultado de la reforma agraria altisonante de un Gobierno demagógico y mal ejecutor.