Un referente sobre proyecciones de crecimiento siempre ha sido el informe del Panorama Económico Mundial publicado por el FMI y la publicación la semana anterior de la edición de abril 2020 fue un hecho importante en esta especial coyuntura. Si bien para nadie fue una sorpresa ver ajustes a la baja, la verdadera pregunta rondando a los analistas era saber que tan fuerte sería.

Lo primero que hay que entender es que en este escenario y durante esta coyuntura una información que es clave no solo es como nos vemos nosotros sino como estamos comparativamente por eso en el grafico 1 se pueden ver diferentes datos de crecimiento proyectados para 2020 en el informe del FMI.

Gráfico 1. Elaboración propia. Datos World Economic Outlook - FMI Un hecho importante a tener en cuenta en las proyecciones del grafico 1 es que el supuesto del escenario base es que la pandemia se disipará en el segundo semestre de 2020 y en el mismo informe se manifiesta que el pronóstico está sujeto a extrema incertidumbre. Pero teniendo eso en cuenta se ve un decrecimiento esperado de 3.0% para el mundo, donde está vez la mayor caída la llevan las economías avanzadas con -6.1%. En términos comparativos Colombia sale mejor parada que la región con una reducción de 2.4% comparada con -5.2% de América Latina y el Caribe. En el aspecto local la semana pasada también se publicaron los resultados de abril de su encuesta de expectativas económicas realizada entre el 6 y 8 de abril, la expectativa promedio de crecimiento del PIB para 2020 del total de encuestados, que son Bancos, Comisionistas, Fondos de Pensiones y organismos internacionales, es de 0.9% un importante ajuste frente al 3.1%, pero lo que además es muy diciente del nivel de incertidumbre con una desviación estándar de 1.70% frente 0.07% de enero. Por su parte Fedesarrollo en su escenario base tiene un crecimiento de 1.2% mientras el pesimista es -0.4%. estas medidas se ven bastante optimistas comparado con el dato del FMI, por eso creo que este último nos provee un escenario algo más real sobre el crecimiento en 2020. A hacer política económica a futuro Hemos visto durante el último mes y medio un increíble despliegue de política monetaria y fiscal por parte del Gobierno y el Banco de la República, que van desde la creación del Fondo de Mitigación de Emergencias – FOME hasta la reducción del encaje bancario de 11% a 8%, orientado a atender la emergencia y la coyuntura. Esto por supuesto está muy bien y creo que se ha hecho una respuesta pronta y de gran escala no solo por parte del estado sino también del sector real y el sector financiero. ¿Será suficiente? Es difícil saberlo a ciencia cierta ya que como menciona el informe del FMI hay un alto nivel de incertidumbre frente al futuro derivado principalmente de no poder modelar de forma precisa el impacto económico que tenga el coronavirus.

Creo que en este punto de los efectos económico hay que hacer una observación dentro del análisis y son que hay efectos inmediatos y otros de largo plazo y tal vez son estos últimos los más difíciles de predecir a la hora de proyectar. Pero una cosa es clara y es que el fondeo de todas políticas va afectar al déficit del gobierno (Ingresos menores a gasto), en declaraciones el ministro Carrasquilla manifestó que dicho déficit fiscal podría llegar a 4.7% del Producto Interno Bruto. Pero no solo el aumento de gastos serían las únicas fuerzas las caídas en precios del crudo y la reducción en recaudo tributario de una economía que deja de crecer también llevan a una reducción de los ingresos, lo que por supuesto aumenta el nivel de déficit. Teniendo en cuenta la situación actual y pensando un poco que el mundo no va a hacer igual después de esta fase del virus, creo que hay algunos puntos clave que se deberían tener en cuenta para estructurar algunas estrategias de largo plazo desde el punto de vista del gobierno, las empresas y los hogares: Petróleo: 

Consumo y empresas: El consumo en una época de cuarentena en casa se ve afectado, es clave no pensar no en subsidios o prestamos que estos negocios puedan pagar después. La idea es como el gobierno puede crear planes o iniciativas para ayudarlos a reinventarse y tener estrategias que permitan conectar con sus clientes en diferentes niveles al presencial. Por supuesto esto no es posible para todos los negocios, pero para aquellos que lo puedan hacer es una ventana a nuevos mercados y formas de producción y ventas. Empleo: En términos de empleo, el problema es que antes de la crisis del coronavirus en Colombia ya cargábamos una tasa de alrededor del 13% con un componente de informalidad importante. El problema del empleo se entrelaza con el punto anterior y es que para mí la solución viene de aumentar las oportunidades laborales y es ahí donde la innovación y el emprendimiento tienen un papel fundamental, es decir hay que reinventar el sector productivo en Colombia.

Por su puesto esto es solo la punta del iceberg, pero me parece clave ver que problemas se evidencian en esta crisis y como se puede tomar acción para tratar de solucionarlos ahora y aprovechar las oportunidades no para volver a como todo era antes sino a un escenario mejor y así reinventarnos ante un futuro incierto.