Ciertamente 1984 no es un libro profético o manual para entender lo que está ocurriendo en la sociedad, pero ofrece alguna señales de alarma. Esta novela hace una crítica al totalitarismo y las técnicas modernas de vigilancia. Lo que presenta este libro ocurre en un Londres futurista (en relación al año que fue escrita la obra) en Oceanía, una de las tres superpotencias ficticias en las que está dividido el mundo. Oceanía está gobernado por un solo partido totalitarista (socing), el cual mediante cuatro Ministerios (Amor, Paz, Abundancia y Verdad) elimina toda posición diferente a la suya, y cuyo único fin es mantenerse el poder bajo el lema: “La guerra es paz, la libertad es esclavitud, la ignorancia es fuerza”.También le puede interesar: ¿El inesperado regreso de Rusia al orden mundial?El emblema y ente que domina el partido es “El Gran Hermano” (Big Brother). Cuenta con la Policía del Pensamiento, quien arresta y hace transformaciones convenientes a los ciudadanos que piensan cosas que van en detrimento del partido. Además cuenta con herramientas de dominación como la neolengua, la cual es una versión simplificada del idioma reduciendo el vocabulario al mínimo pare evitar significados no deseados de una palabra; y el doblepensar en donde coexisten de manera simultanea dos posiciones contradictorias (decir la verdad y creérsela sinceramente). Le sugerimos leer: Economía de la suscripción: Una nueva era de modelo de negocios