Juguetes, ropa y calzado Los juguetes y la moda reinan en Navidad, cuando el componente de importados es considerable. En los primeros, los precios suben tradicionalmente por la temporada con dólar caro o sin él. Este año, muchas de las grandes marcas trajeron su inventario desde el segundo trimestre, cuando la divisa aún no bordeaba los $3.500. Así que para las ventas de diciembre aún pueden mantener precios bajos sin sacrificar margen. Aunque Dinero los consultó al respecto, grandes vendedores de juguetes en el país, como Pepe Ganga y Falabella, no quisieron referirse al tema. En el segmento de la moda hay similares consideraciones, aunque varias tiendas han venido reemplazando su oferta por producto nacional. Otras han optado por planear sus compras para asegurar un mejor precio del dólar y así no trasladar ese incremento de la divisa a sus clientes.
“Nuestra idea de negocio en H&M es ofrecer moda y calidad al mejor precio y de una manera sostenible. Por eso, como organización, trabajamos por no modificar y mantener nuestra oferta de precios y productos para la temporada que se avecina”, dicen desde esta multinacional de confecciones. La tienda de elementos deportivos Decathlon es otra gran importadora. Pedro José Marcos, director financiero de la filial colombiana, afirma que "hemos buscado mejoras de nuestros procesos para, llegado el caso, repercutir lo menos posible ese efecto en nuestros precios. La idea es poder mantener nuestra promesa de imbatibilidad precio – calidad, así como cumplir nuestro objetivo de hacer el deporte asequible a la mayoría, ofreciendo los precios más justos”, reitera Marcos. Viajes al exterior
En esta época del año la gente gasta en viajes en avión. En este caso las aerolíneas están contra la pared, pues viven una auténtica guerra tarifaria. Por eso cualquier aumento desproporcionado en los precios de los pasajes podría traer consecuencias negativas para sus balances. “La volatilidad del dólar sí configura un reto adicional para los modelos de bajo costo. En Wingo seguimos obsesionados en mantener costos bajos y así no afectar las tarifas que ofrecemos a los colombianos”, dijo la empresa en respuesta a un cuestionario. Por su parte, On Vacation, uno de los mayores proveedores de paquetes turísticos en el país, ve un posible incremento del volumen de viajes en destinos nacionales como una forma de hacerle el quite al dólar a $3.500.
“En el caso de Wingo, vemos que la tendencia se mantiene hacia destinos internacionales. Nuestros precios bajos acercan destinos de Latinoamérica y el Caribe y los hacen más asequibles para aquellos que nunca han salido del país. Además, los modelos de bajo costo permiten que los viajeros ahorren en tiquetes y el presupuesto rinda más en los destinos”, dijo la empresa. Santiago Álvarez, presidente de Latam, afirma que en la industria aérea es muy difícil transferir el mayor costo a los pasajeros, pues estos son muy sensibles al precio, y que por eso trabajan en buscar eficiencias. En la industria aérea 60% de los costos son dolarizados, pero los ingresos están mayoritariamente en pesos.