Abelardo de la Espriella protagonizó este 24 de mayo uno de los discursos más encendidos de su campaña presidencial durante el cierre realizado en Antioquia.
Desde la tarima, el candidato lanzó fuertes críticas contra el presidente Gustavo Petro y el aspirante del Pacto Histórico, Iván Cepeda, al tiempo que prometió recuperar la seguridad mediante una estrategia de confrontación directa contra las organizaciones criminales que operan en el país.
Durante su intervención, el abogado aseguró que el regreso de la seguridad será una de las prioridades de su eventual gobierno y afirmó que el crimen se convirtió en el principal enemigo de la libertad y la estabilidad de Colombia.
“Volverá la seguridad a la patria milagro. Porque el crimen es el principal enemigo de la libertad y de la estabilidad”, manifestó ante cientos de seguidores.
El candidato sostuvo que durante su administración no habrá espacios de legitimación para integrantes de organizaciones criminales y prometió endurecer la respuesta del Estado frente a quienes delinquen.
“Conmigo nunca más verán a los bandidos en tarimas, sino en las cárceles que voy a construir”, aseguró.
Uno de los momentos más polémicos del discurso llegó cuando mencionó de manera directa a varias estructuras criminales y anunció que serán consideradas objetivos militares de un eventual gobierno suyo.
“Que me escuche el Clan del Golfo, el Estado Mayor Central, las disidencias, el Frente 36, el 18, el 4, el 34, la Oficina, los Chatas y todas esas hierbas del pantano. Los declaro objetivo militar del próximo presidente de la República”, afirmó.
Asimismo, el candidato anunció que impulsará profundas modificaciones en la política de justicia transicional. Entre sus propuestas mencionó el fin de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), mecanismo surgido del acuerdo firmado entre el Estado colombiano y las antiguas Farc.
“Conmigo se acaba el experimento de la JEP, que lo único que hizo fue dinamitar la moral de la Fuerza Pública y lavarle las manos a criminales de lesa humanidad”, señaló.
Las declaraciones más fuertes estuvieron dirigidas contra el presidente Gustavo Petro y contra Iván Cepeda. De la Espriella cuestionó los resultados de la política de seguridad del actual Gobierno y rechazó el discurso oficial sobre la denominada “potencia mundial de la vida”.
“A mí que no me vengan a decir Petro y Cepeda que somos la potencia mundial de la vida cuando nos siguen matando como siempre, cuando prevalecen los derechos de los criminales sobre los derechos de la gente”, afirmó.
Sin embargo, el momento que más reacciones generó llegó hacia el final de su intervención, cuando aseguró que estaba dispuesto a enfrentar políticamente al jefe de Estado y lanzó una advertencia directa.
“Ahí estaba hace unos momentos trinando el bandido de Petro en mi contra. Que se atenga, porque yo vine a enfrentarte, Petro. A enfrentarte y a castigarte como corresponde”, manifestó.
Acto seguido, insistió en que su movimiento político representa una alternativa para derrotar al actual proyecto de gobierno y aseguró que sus adversarios pronto conocerán la fuerza de su propuesta electoral.
“Ya vas a ver lo duro que muerde el tigre”, concluyó entre aplausos y arengas de sus seguidores.
El candidato presidencial aseguró además que cuenta con información de inteligencia según la cual Gustavo Petro e Iván Cepeda tendrían preparado un plan para “incendiar Colombia” durante la próxima semana.
El discurso cerró una jornada marcada por mensajes de seguridad, críticas al Gobierno nacional y promesas de mano dura contra las organizaciones criminales, en medio de la recta final de la campaña presidencial.