El embajador Alfredo Saade dio explicaciones sobre el incidente con un vehículo de la Embajada de Colombia en Brasil, eventualidad que se presentó cuando un empleado habría retirado el carro sin autorización y lo habría regresado con afectaciones severas que impiden su uso.
Saade envió un memorando a la Secretaría General de la Cancillería en el que afirmó que el suceso habría sido responsabilidad de un trabajador de ese despacho que ya fue retirado se su cargo y regresado a Colombia.
Según el relato del pastor que hace las veces de diplomático, él estaba fuera de la Embajada cuando un funcionario que se encontraba pernoctando en una de las habitaciones de la residencia para prestar servicios a esa oficina retiró el vehículo oficial.
”Según lo conocido, el señor Barrero, quien pernoctaba en uno de los cuartos de servicio de la residencia para cumplir con las labores de cafetería, en un claro abuso de confianza, estuvo con el vehículo durante todo el día regresándolo solo hasta altas horas de la noche“, detalló Saade en el memorando que fue revelado por la periodista Darcy Quinn.
El embajador afirmó que la Embajada le notificó los hechos a la empresa a través de la que se tercerizan esos servicios y que el empleado implicado en el hecho tuvo que llevar el vehículo al mecánico para revisar su estado.
El embajador aseguró que esas diligencias se surtieron desde el lunes 30 de marzo cuando se presentaron los hechos y sostuvo que ese mismo día el empleado retornó a Colombia. El carro de la embajada apareció con rayones en las puertas, sin un farol delantero en el costado derecho y con averías en la parte inferior.
Además, se le identificaron problemas en la transmisión de los cambios. El mismo Saade reconoció que la inspección del vehículo arrojó que este quedó con “afectaciones severas en componentes vitales derivadas, presuntamente, de un impacto en el chasis inferior