El 6 de mayo de 2024 fue la última vez que Colombia tuvo noticias de Antanas Mockus, el profesor querido y recordado por el país, el exalcalde de Bogotá y político que estuvo a punto de arrebatarle de sus manos la presidencia a Juan Manuel Santos.
Ese día, a través de una sentida carta de cuatro párrafos, estalló.
Con indignación escribió su renuncia a la Alianza Verde, el partido político al que le dedicó gran parte de su vida pública y el que le permitió impulsar a nuevas figuras políticas como Katherine Miranda, Catherine Juvinao, entre otras.
Mockus, molesto, dio un paso al costado porque la Alianza Verde se convirtió en protagonista del escándalo de corrupción de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (UNGRD).
Su fundador, Carlos Ramón González, huye de la Justicia colombiana y está en Nicaragua porque, según la Fiscalía, desde la dirección del Dapre en el gobierno de Gustavo Petro, se habría convertido en el cerebro del entramado que llevó al Gobierno a comprar congresistas a cambio de votos.
El expresidente del Senado Iván Name, también del Verde, está en La Picota, señalado porque, al parecer, recibió prebendas a cambio de respaldos políticos, mientras que Sandra Ortiz, la exconsejera para las regiones, está privada de su libertad en la Estación de Carabineros de la Policía en Bogotá porque, según la Fiscalía, cumplió el papel de mensajera en todo el escándalo.
“Si bien espero que los involucrados puedan defenderse en las condiciones que establece el Estado de derecho, considero que la gravedad de lo denunciado en la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo hace que mi participación en la colectividad sea insostenible”, destacó Mockus.
Y a renglón seguido anunció su dimisión.
Desde ahí desapareció. Su papel en el partido lo ocupó el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, y del profesor no se volvió a saber mucho.
SEMANA conoció hace un par de meses que alistaba un nuevo libro sobre sus memorias, pero del tema no se volvió a saber nada.
En la más reciente edición de SEMANA, el exsenador John Sudarsky, integrante de la dirección nacional de la Alianza Verde, entregó noticias del reconocido académico que les enseñó a los bogotanos sobre cultura ciudadana.
“Sigue enfermo”, reportó Sudarsky. “Está bastante impedido”, añadió.
Y siguió: “No participa activamente en política. Su última decisión activa fue renunciar a la Alianza Verde tras el escándalo de Carlos Ramón González. Está en una situación médica comprometida. Nosotros, de vez en cuando, conversamos, pero en realidad Antanas está muy alejado de la política. Su condición médica es difícil. Lo impide mucho. Y su señora, Adriana Córdoba, trata de protegerlo de conversaciones que lo estresen y le hagan la vida difícil”.
Sudarsky también tiene claro el impacto que le generó el escándalo de corrupción a la Alianza Verde.
“Fue grotesco. Antanas renunció, también Claudia. Nosotros nos quedamos adentro, pero absolutamente avergonzados, esperando que la Justicia atrapara a Carlos Ramón. Ahora resulta que le retiraron la orden de captura internacional. ¿Cómo es posible? Hay testigos, declaraciones, evidencia de que, simplemente, es un ratero, un hombre absolutamente corrupto y acabó con el Partido Verde. Redujo a la mitad el número de congresistas que tenía, la mitad. Es grotesco. Destrozó el Verde. Carlos Ramón no tendrá a dónde escaparse. Ya no le queda Cuba, no le quedará Nicaragua, Venezuela, ¿y a dónde se va a escapar? ¿A dónde huirá? El único lugar que tendría es volver a Colombia en un gobierno como el de Iván Cepeda”, afirmó.
SEMANA le preguntó si Carlos Ramón González seguía teniendo poder en el partido y él respondió: “Claro que lo tiene. En la mesa directiva. Con el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, con todos ellos. Él, Carlos Ramón, está ahí. Sigue teniendo poder”.