El Gobierno nacional definitivamente no la está pasando nada bien con la reforma a la salud. Cada día arrecian más las críticas contra la iniciativa, hasta el punto de que el presidente Gustavo Petro ha tenido que empezar a ceder en sus posiciones y anunció que está abierto a los cambios.
Tal es la preocupación que el mandatario colombiano, en una declaración que dio en la Casa de Nariño, luego de reunirse con los presidentes del Partido Conservador, el Partido Liberal y La U, anunció que está dispuesto a hacer cambios. El jefe de Estado tiene claro que sin el apoyo de estos partidos no hay reforma.
“Hemos acordado que los presidentes de los partidos traerán propuestas para los artículos que consideren deben ser modificados. En la democracia, la diversidad es vital y la búsqueda en medio de la diversidad y consensos ha sido un principio del Gobierno”, sostuvo Petro.
No obstante, a pesar de lo dicho por el jefe de Estado, desde los partidos políticos no dan tregua con las críticas a la iniciativa.
Una de las que arremetió en las últimas horas contra esta propuesta fue Dilian Francisca Toro, directora del partido de La U, partido clave de la coalición de Gobierno.
Toro advirtió que la reforma, tal como fue radicada en el Congreso, no pasará, y que de hecho desde la colectividad que ella lidera no la apoyan tal como está.
“Consideramos que estamos destruyendo lo que tenemos. Y lo que nosotros creemos, lo que ha dicho la ministra, el presidente Petro, es que vamos a construir sobre lo construido, pero con esta reforma no lo vamos a hacer”, indicó.
La directora de La U publicó una columna en la que lanza duros cuestionamientos a lo planteado por el Gobierno:
“En la reforma del Gobierno no queda claro quién estará a cargo de la gestión del riesgo en salud y de la gestión del riesgo financiero. Por ejemplo, si una persona va a un centro de atención primaria y le niegan el servicio, ¿a quién le va a poner la tutela? ¿Al centro de atención primaria, al hospital, a la Adres o al Fondo regional?”.
Toro también se mostró molesta por la insistencia del Gobierno en el “marchitamiento de las EPS”, pues, según dijo, no se plantea alguna institución que reemplace a estas entidades en el aseguramiento.
“En consecuencia, no va a haber una mejora en la atención de los usuarios, no se hace evidente que el centro del sistema sea el paciente ni se garantiza el respeto al derecho fundamental a la salud”, manifestó la lideresa política, quien es médica de profesión.
Toro cuestionó igualmente que no hay claridad sobre cómo se van a dispensar los medicamentos en el sistema que propone el Gobierno.
“No se sabe cómo se van a dispensar los medicamentos. La ministra de Salud afirma que estará a cargo de las mismas entidades que actualmente operan. Pero, ¿quién los va a ordenar, quién los va a organizar y quién estará a cargo de la logística? Y cómo explicarle a una persona que padece diabetes o de hipertensión, cómo y quién le va a entregar los medicamentos y suministros que requiere. Es importante que esto quede claro en la ley”, señaló la directora de la colectividad.
El malestar ha llegado a tal punto que conservadores, liberales y La U anunciaron que presentarán en los próximos días su propia propuesta de reforma a la salud. Esto implica, prácticamente, barajar y volver a empezar.
Este documento, según conoció SEMANA, tendrá como ejes clave la formalización del talento humano en salud, la territorialización del aseguramiento y la eliminación de la llamada integración vertical. Sin embargo, deja por fuera elementos como la eliminación de las EPS y la estatización del sistema, que son la columna vertebral de la propuesta del Gobierno.