Roy Barreras comenzó a hablar con propiedad de lo que viene en el gobierno de Gustavo Petro y más específicamente de las reformas que se adelantarán en el Senado, en el que él será presidente. En una entrevista con el diario El Colombiano, habló de las prioridades que tendrá y de qué tan profundos siente que son los cambios que se vienen.
Para el parlamentario, solo uno tocará los cimientos de la Constitución de 1991, la reforma política, y de ahí hay un objetivo claro: la Procuraduría.
“Solamente la reforma política necesita un Acto Legislativo, las demás son leyes estatutarias y ordinarias. La Constitución ha sido manoseada por todos los gobiernos y requiere mejoras. Por ejemplo, la Procuraduría, como dice Germán Vargas Lleras, podría desaparecer y no pasa nada. Es un ente burocrático, costosísimo”, le dijo Roy al diario.
Ante la pregunta de si esa reforma pasará en el Congreso, al ser fortín burocrático de tantos políticos, el nuevo presidente del Senado contesta: “Vamos a intentarlo. Es posible que los partidos políticos que perdieron la elección presidencial y quedaron de últimos en la segunda vuelta escuchen el clamor de los ciudadanos por el cambio”.
Barreras habló también de otro miedo que existe en el país tras el triunfo de Petro: que la izquierda intente perpetuarse en el poder. “Ganó la izquierda democrática y me parece positivo que el presidente Petro esté mandando mensajes de estabilidad, de equilibrio y de moderación, si se quiere, a la otra Colombia que no votó con nosotros”, agregó.
Ante la pregunta de cuánto va a durar esa moderación, Roy contestó: “Yo espero que dure 12 años, porque las transiciones toman tiempo. La energética, la del fracaso de la guerra contra las drogas por una posición de derecha que ha sometido a Colombia a la maldición del narcotráfico y que ha fracasado; mientras en las tiendas de Europa y Estados Unidos hoy venden marihuana de todas las maneras, aquí seguimos matándonos. Esa transición hacia la regulación del mercado y la legalización global de las drogas no se hace en cuatro años; la reforma rural integral, tampoco”.
Los periodistas del diario regional insistieron en a qué se refería con esos 12 años. “Eso quiere decir que nosotros esperamos que a Petro, cuando termine en cuatro años, le vaya tan bien que el pueblo colombiano le dé continuidad a este frente amplio con otro candidato o candidata”, puntualizó Roy.
¿Por qué Gustavo Petro busca reformar la Procuraduría?
La llegada de Gustavo Petro al poder traía consigo una enorme paradoja. En una decisión hace años, la Procuraduría lo había sacado del cargo e impedido seguir ejerciendo sus funciones como alcalde de Bogotá.
La medida, que fue muy polémica en su momento, produjo una enorme decisión: la Corte Interamericana condenó a Colombia, pues esta entidad no tiene la competencia para quitarle a nadie sus derechos políticos. La sentencia argumentaba que esto solo era potestad de los jueces.
Por eso, se sabía que en su gobierno esas facultades tendrían un tatequieto. Pero sorprendió que la salida del presidente electo fuera la más radical: eliminar la Procuraduría. El presidente electo lo anunció en una entrevista con W Radio. En esta aseguró que sería un tema gradual con el fin de cumplir a su vez con el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
“Lo que vamos a hacer es hacerle caso a la sentencia de la corte y de paso respetar la convención americana”, aseguró.
El anuncio generó miedo en la entidad que hoy emplea a más de cuatro mil funcionarios y tiene centenares de contratistas. “No echaremos a la calle a miles de empleados que tiene la Procuraduría y que están ligados a los ejes jurídicos y al derecho disciplinario”, advirtió el presidente electo.
Aseguró que, tal y como lo dijo en su propuesta de campaña y dando coherencia a la convención americana, la Procuraduría pasará al Poder Judicial. “La Procuraduría pasará al Poder Judicial y se volverá en la gran Fiscalía Anticorrupción”, aseguró el presidente electo.
De inmediato, el país judicial y político reaccionaron. En redes muchos expresaron su rechazo a esa propuesta. La realidad es que la eliminación de la Procuraduría es una idea que ha corrido en los ámbitos académicos del derecho desde que el país pasó a tener un sistema penal acusatorio.
“Yo creo que la Procuraduría sobra en el sistema penal adversarial. No se perdería nada si se le quitan esas funciones. Pero para suprimirla del todo, habría que atribuirle a alguna entidad sus funciones disciplinarias, o asignárselas a cada una de las entidades que hoy vigila”, aseguró el exministro de Justicia Yesid Reyes.
También estuvo de acuerdo Rudolf Hommes. “Gustavo Petro anunció la eliminación de la Procuraduría. Ojalá lo haga o emprenda también la reforma de la Fiscalía para ponerle jefe y la de la Contraloría. El estado empresarial que anhelan Petro y Mazzucato no operaria sin esas reformas”, aseguró.
Lo mismo dice Iván Velázquez. “La supresión de la Procuraduría General de la Nación permitirá fortalecer la lucha contra la corrupción, incrementando la capacidad de respuesta de la Fiscalía y de la Judicatura. Un sistema integral anticorrupción, apoyado por una comisión internacional contra la impunidad”, asegura.
No todos coinciden con esas opiniones favorables. El excandidato presidencial Enrique Gómez fue muy duro frente a la propuesta. “Petro anuncia que acabará con la Procuraduría. Empezó a eliminar las entidades que le pueden cerrar el paso ante el totalitarismo. De la misma forma que confirma que acabará con las EPS que tanto beneficio les han dado a los ciudadanos. Preocupante cada anuncio”, dijo.
El exsuperintendente Jorge Enrique Robledo aseguró que para eliminar la entidad se necesitaría una reforma constitucional, al igual que para “otra cantidad de cambios que pretenden hacer”. Agregó una advertencia: “Ojo que en alguna de esas reformas, Petro nos mete un articulito que permita su reelección”.
También estuvo en contra Rafael Guarín, quien dice que “los órganos de control son un elemento esencial del Estado social y democrático de derecho, consagrado en la Constitución. Eliminar Procuraduría requeriría reforma constitucional que desborda competencia del Congreso y exige una Asamblea Constituyente”.