Estados Unidos le revocó las visas a los excongresistas Andrés Calle y Eduardo Pulgar, ambos involucrados en hechos de corrupción, según confirmó SEMANA con altas fuentes americanas.

Dicha medida se da pocos meses después de que el entonces candidato y hoy presidente Abelardo De La Espriella le pidiera a ese país que les revocara las visas a todas aquellas personas relacionadas con hechos de corrupción. Cuando lanzó dicha advertencia, en entrevista con SEMANA, De La Espriella hizo énfasis en los compradores de votos.

Calle, quien fue presidente de la Cámara de Representantes a nombre del Partido Liberal, está detenido desde mayo de 2025 por orden de la Corte Suprema de Justicia por su presunta participación en el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Según las evidencias, Calle habría recibido unos 1.000 millones de pesos de la UNGRD a cambio de apoyar al Gobierno de Gustavo Petro en el Congreso. Calle permanece recluido en la cárcel La Picota y afronta un proceso por los delitos de cohecho impropio y peculado por apropiación a favor de terceros.

En el caso de Pulgar, fue condenado por intentar sobornar a un juez en el municipio de Usiacurí (Atlántico) con el fin de favorecer a un aliado en medio de la puja por el control de la Universidad Metropolitana de Barranquilla. Pulgar fue sentenciado por tráfico de influencias y cohecho.

Asimismo, la Procuraduría lo destituyó e inhabilitó para ejercer cargos públicos por 12 años. Por su parte, el Consejo de Estado le decretó la pérdida de su investidura como senador, del Partido de La U.

Citando al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, el subsecretario Christopher Landau dijo en medio de la campaña presidencial que “una visa estadounidense es un privilegio, no un derecho, y que las denegaciones y revocaciones de visas son herramientas poderosas para impulsar nuestra política exterior”.