El mayor Juvenal Sequea Torres, quien hizo parte de la Guardia venezolana, escribió una carta pública al presidente Abelardo De La Espriella, que fue conocida por SEMANA. En esta, le cuenta su situación tras haberse rebelado contra el régimen de Nicolás Maduro y le pide ayuda en estos momentos porque estaría siendo perseguido.
Según narra en la misiva, en 2019 decidió participar de la Operación Libertad porque estaba convencido de que cumplía su deber como militar al defender la democracia de su país.
Tras esos hechos tuvo que llegar a Colombia para no ser perseguido por el régimen. “Como miles de venezolanos, llegué a Colombia buscando protección, creyendo que aquí podría reconstruir mi vida lejos del miedo y de la persecución política”, dijo.
Contó que, posterior a esos hechos, en medio del gobierno del expresidente Gustavo Petro, enfrentó un proceso judicial en Colombia por esos acontecimientos y por la Operación Gedeón, con la que se buscaba ponerle fin al régimen de Maduro.
“Respondí ante la justicia colombiana, permanecí siempre a disposición de las autoridades y cumplí íntegramente la condena que me fue impuesta. Pensé que al recuperar mi libertad también recuperaría mi tranquilidad. Pero ocurrió exactamente lo contrario”, aseguró el mayor.
Indicó que el 4 de agosto obtuvo su libertad, pero al día siguiente personas “desconocidas” llegaron a su residencia preguntando por su paradero. “Según la información que recibí, manifestaban pertenecer a la Fiscalía; sin embargo, no portaban uniforme y, hasta donde conozco, no existía ninguna notificación formal dirigida a mi persona ni a mi defensa que explicara esas actuaciones”, aseguró Sequea Torres.
Asimismo, dijo que no puede asegurar quiénes eran ni cuál era su propósito, pero que ese hecho afectó a su familia, incluso a su hijo menor de edad, quien tuvo que vivir ese episodio con personas que dijeron ser del CTI de la Fiscalía; sin embargo, no se identificaron plenamente.
El mayor referenció la situación de su hermano, Juven José Sequea Torres, quien también fue condenado por rebelarse contra el régimen de Maduro cuando estaba en el poder.
Según mencionó, él también cumplió su condena y fue liberado, pero posteriormente fue privado de su libertad. Se buscó comenzar un proceso de extradición para Venezuela, lo que despertó todas las alertas por lo que pudiera hacer el régimen en su contra.
En la carta, Sequea Torres afirmó que su familia ha sufrido persecuciones por estos hechos. Su hermano Antonio José Sequea Torres continúa privado de libertad en ese país. Y su madre, Merys Perfecta Torres de Sequea, desapareció por ocho meses.
“Durante ese tiempo no supimos dónde estaba, si seguía con vida o si volveríamos a verla. Finalmente, apareció privada de libertad en Venezuela junto a mi familiar Ana Zoris Gutiérrez, a quienes considero inocentes de los hechos que les atribuyeron”, contó.
El mayor expresó que toda esta situación le ha hecho sentir temor y que hay antecedentes en América Latina que le generan preocupación.
Por eso, le hizo el llamado al presidente De La Espriella para que se pueda revisar su caso. “No le escribo para pedir privilegios. No le escribo para pedir impunidad. Le escribo porque temo por mi vida y por mi familia. Solo le pido una oportunidad para ser escuchado y presentar las pruebas que respaldan mi historia”, afirmó.