El expresidente Álvaro Uribe Vélez sabe que está condenado en primera instancia por fraude procesal y soborno en actuación penal, porque así se lo notificó la jueza 44 penal del Circuito de Bogotá, Sandra Heredia, al finalizar una audiencia el pasado lunes, 28 de julio. No obstante, los alcances de su sentencia, tras la investigación por supuesta manipulación de falsos testigos, los conocerá después de las 2:00 p. m. de este viernes 1 de agosto.
Horas antes de conocer el fallo definitivo en su contra, Uribe, quien ha sido prudente desde que conoció su condena, confesó cómo han sido estos días y reveló lo que viene para su vida.
“Suelo decir en mis exposiciones sobre liderazgo y manejo de crisis, que las crisis más difíciles son las de afectación personal. Estas crisis personales necesitan la familia, los seres queridos, los amigos, los compatriotas convencidos que han apoyado, los lejanos, pero con curiosidad objetiva”, contó.
Y, según el expresidente, “hay que pensar mucho más en la solución que en el problema. Por eso estoy en la preparación de la argumentación para sustentar la apelación de mi defensa material. Y fundamentalmente la oración”.
Uribe tiene claro que está condenado en primera instancia, pero desconoce si la juez Heredia le permitirá defenderse en libertad en segunda instancia. O, si al contrario, decide enviarlo a una prisión domiciliaria. La defensa del exmandatario ha insistido en la necesidad del primer escenario porque el líder del Centro Democrático ha sido una figura pública que nunca ha faltado a las audiencias, se ha presentado personalmente al Juzgado en Bogotá y ha atendido los requerimientos de la Justicia. La propia juez Sandra Heredia lo reconoció el lunes pasado cuando leyó el sentido del fallo.
Lo que tiene establecido el abogado Jaime Granados, defensor de Álvaro Uribe, es que el próximo lunes 11 de agosto radicará la apelación al fallo de primera instancia ante el Tribunal Superior de Bogotá, que deberá tomar una decisión antes del 16 de octubre. De lo contrario, se aplicaría la caducidad de la acción penal.
Distintos sectores políticos, especialmente el Centro Democrático, están en máxima expectativa por la suerte que pueda correr el expresidente Uribe. Al fin y al cabo, una cosa es que el exmandatario pueda defenderse en libertad y se le permita seguir haciendo política de cara al 2026. Y otra diferente si terminará encerrado en una de sus dos fincas en Antioquia o Córdoba.
El fallo contra el líder de la política de seguridad democrática ha profundizado más la polarización y las heridas entre la izquierda y la derecha, porque mientras la primera celebra, la segunda observa con preocupación la condena penal contra el exmandatario.