Para nadie es un secreto que después de unas elecciones legislativas el Congreso tiene una actividad casi nula. Como el pasado 8 de marzo se eligió la nueva composición del Senado y de la Cámara de Representantes, la mayoría de congresistas se han dedicado a la campaña presidencial y otros a descansar.
Quienes fueron reelegidos ya tienen asegurados cuatro años más y poco les interesa lo que pase en el resto de la legislatura. Los que se quemaron, solo esperan que pase el tiempo para dejar su curul y definir su futuro político.
Además, las elecciones del 31 de mayo donde se elegirá el próximo presidente de Colombia ha hecho que otros legisladores estén metidos de cabeza en la campaña presidencial.
Por esa razón, el presidente Gustavo Petro sentó su postura sobre el tema y pidió a los presidentes de las dos corporaciones que entreguen los listados de inasistencias al Consejo de Estado para que se aplique el proceso de pérdida de investidura.
“El gobierno ha dado mensajes de urgencia e insistencia a varios proyectos que deben ser respetados y tramitados de acuerdo a las normas. La jurisdicción agraria, la reforma a la salud tan necesaria para resolver los problemas de quiebra inminente de las EPS, y la financiación del estado por reforma tributaria a los capitales especulativos más ricos del país, el código minero”, dijo Petro.
Minutos después de que el mandatario hiciera la solicitud en su cuenta en X, el presidente de la Cámara, Julián López, respondió y respaldó la solicitud de Petro.
“Presidente Petro, de acuerdo. He sido insistente desde la Mesa Directiva en que la Cámara debe trabajar hasta el último minuto por Colombia. Respaldamos que se remitan las listas de inasistencia. Cumplirle al país no es opcional, es nuestro deber”, dijo el representante.
Agregó: “Ademas, los mensajes de urgencia del Gobierno deben tramitarse con rigor y respeto por las normas. Como usted lo señala, hay reformas clave que no pueden esperar. Aquí estamos, cumpliendo. Hasta el último minuto”.
La realidad es que las sesiones de las comisiones y de las plenarias no se están adelantando a plenitud por cuenta de la poca asistencia que se está dando. Algunos legisladores llegan, se registran y a los pocos minutos se retiran del recinto.
Por esa razón, en el caso de las plenarias, el tiempo se pasa en discusiones y constancias, pero no en debates de fondo sobre proyectos del Gobierno Petro o de origen parlamentario.
En todo caso el proceso de pérdida de investidura por inasistencia tiene un requisito de seis inasistencias a sesiones plenarias en un mismo periodo y en donde se hayan votado proyectos de ley, actos legislativos o mociones de censura.