En el Partido Conservador se está moviendo una carta que firmaron cerca de 20 congresistas para pedirle al Directorio Nacional que evalúe el mecanismo que implementará a fin de elegir al candidato oficial de la colectividad para las elecciones presidenciales de 2026.

Los que la promueven son los representantes a la Cámara que han simpatizado con el Gobierno de Gustavo Petro y un senador que fue protagonista de la toma petrista del partido en 2022, cuando el liderazgo de ese sector quedó en manos de los que apoyaron a Petro en las elecciones de ese año. Esa arremetida, en ese entonces, solo duró unos cuantos meses.

El senador Efraín Cepeda compite en ese sector.

La hipótesis de esa ala de la colectividad es que hacer una convención nacional conservadora para elegir a su candidato sería costoso y hasta inviable; por tanto, quieren que se considere otro mecanismo para esa definición. Es más, entre sus líneas sugieren que se le entregue esa dignidad a dedo al excontralor Carlos Felipe Córdoba, quien viene sonando como precandidato y confirmará su aspiración este lunes primero de diciembre a las once de la mañana.

Entre los firmantes están representantes como Ape Cuello y Wadith Manzur, quienes con sus votaciones han sido cercanos al petrismo. Dicha movida política desató la molestia de otros precandidatos, como el senador Efraín Cepeda y la representante Juana Carolina Londoño, quienes quieren que la elección se haga de manera democrática.

Si los conservadores no hacen una convención, podrían aplicar una encuesta para decantar ese nombre o darle al mismo Directorio Nacional la responsabilidad de elegir a voto limpio entre el ramillete de precandidatos que ya confirmaron su aspiración. El problema es que en esa última instancia no hay una mayoría consolidada que permita un consenso total sobre la elección.

El excontralor Felipe Córdoba se metió en esa pelea.

La propuesta se comenta entre los militantes justamente cuando el partido está a horas de cerrar las inscripciones de precandidatos, que se cumplen este primero de diciembre. La colectividad había postergado la fecha semanas atrás en medio de denuncias de un nuevo intento de toma petrista.

Los que madrugaron a poner su nombre en la aspiración fueron el senador Cepeda, dos veces presidente del Congreso; la representante Londoño, un liderazgo femenino surgido en el Eje Cafetero, y el exministro Rubén Darío Lizarralde, quien formó parte del Gobierno de Juan Manuel Santos.

De ellos, el senador Cepeda manifestó públicamente su molestia con la decisión de la presidenta del partido, Nadia Blel, de dar un tiempo extra para definir la inscripción. Esa inconformidad significó una fisura con la senadora, a quien en 2024 respaldó en su aspiración para convertirse en la primera mujer presidenta del partido.

Este lunes se conocerán los nombres de quiénes quedan oficialmente en la aspiración conservadora, pero aún no hay acuerdo sobre cómo resolver esa definición, que se perfila para finales de enero. “Saben que una convención conservadora votaría por un conservador, no por un liberal. Esa es la prueba de que el petrismo tiene infiltrado al partido”, dijo una de las personas relacionadas con ese proceso.

La representante Juana Carolina Londoño quiere obtener ese respaldo. | Foto: GUILLERMO TORRES

Hay quienes alegan que el excontralor Córdoba no pertenece a la militancia del partido. Sin embargo, su as bajo la manga es una carta que le envió el mismo senador Cepeda en junio de 2024, cuando era presidente de la colectividad, invitándolo a un encuentro ideológico y programático. Ese documento ratificaría, según Córdoba, que él sí es un verdadero conservador.

Quien quede elegido como candidato oficial del partido se mediría en una consulta con los aspirantes de otros sectores afines a la derecha en marzo de 2026, un camino que por ahora parece lejano por las fisuras internas de la colectividad.