El presidente Gustavo Petro acudió a la historia y a los señalamientos para hablar de la violencia en Antioquia y relacionarla con el asesinato del periodista Mateo Pérez por parte de las disidencias de las Farc, al parecer, comandadas por Calarcá Córdoba, el jefe subversivo con el que él negocia un proceso de paz.

La violencia en Antioquia se concentra en el valle del río Cauca desde Buriticá hasta Caucasia, dijo el jefe de Estado.

“En mi análisis, la región más violenta del país, en el valle antioqueño del río Cauca, está determinada por la presencia del oro que el río Cauca lleva por los afluentes que le caen venidos del cerro de Buriticá, una verdadera montaña de oro, que los indígenas conocían de antes de los españoles”, afirmó.

Es esa mina —añadió Petro— la que se configura en la colonia de Antioquia.

Periodistas rinden homenaje al periodista asesinado Mateo Pérez y condenan su homicidio en Medellín, departamento de Antioquia, Colombia, el 9 de mayo de 2026. Foto: AFP

“España solo buscaba oro. Es esa mina la que trae la esclavitud a Colombia con pueblos del África forzados a trabajar, y que es uno de los peores crímenes de la historia humana. La capital de Antioquia se sitúa al sur del cerro de Buriticá, en Santa Fe de Antioquia”, narró.

Dijo que mientras el oro fue monopolio de la corona y luego de la república, no se suscitó violencia, “a pesar de la oposición blanca antioqueña y caucana, esclavista, que juntó ejércitos compuestos, incluso por esclavos negros, para derrotar al general José María Melo en Bogotá, último general del ejército de Bolívar”, expresó.

Mateo Pérez fue asesinado en una vereda de Briceño. Foto: Archivo particular

“Derrotaron a Melo, pero ya se había declarado la libertad de esclavos por el partido liberal que se fundó para ello. El Partido Conservador quiso prolongar la esclavitud. En 1992, con la llegada del neoliberalismo al poder, se liberó el mercado del oro, y se quitó el monopolio de compra del oro al Banco de la República. Desastrosa ley. A partir de allí, el narcotráfico se ligó al oro para lavar activos, al principio de manera débil por el bajo precio”.

Petro dijo que “los paramilitares nacidos con las Convivir de Uribe coparon todo el territorio del valle del río Cauca desde Buriticá hasta su desembocadura en el Magdalena en la Mojana”.

“Las masacres más horribles de la historia contemporánea sucedieron en sus riberas: El Aro, Segovia, Remedios, campamento, donde los 12 apóstoles asesinaron menores de edad de familias de la UP, cerca a Yarumal y Briceño. La conquista del oro era el objetivo. Miles de campesinos y mineros fueron asesinados”, dijo.

Petro siguió mirando con espejo retrovisor: “Con la ley minera de Andrés Pastrana, el problema se agravó. El código minero, al que voté en contra y dije por qué entregó los títulos mineros a multinacionales y la gran minería del grupo empresarial antioqueño. Los pequeños mineros tradicionales fueron criminalizados. Aquí apareció el caldo de cultivo para la actual situación”.

Mateo Pérez Rueda, periodista asesinado en Briceño. Foto: Facebook: Mateo Pérez Rueda

“Las organizaciones narcotraficantes derivadas del paramilitarismo y de las Farc que se desarmaron entraron de lleno al lavado de dólares de la cocaína con el oro, y el precio del metal precioso por la crisis mundial del capitalismo desde el año 2008 disparó sus precios internacionales”, expresó.

Petro indicó que “buscan, brutalmente, usar el asesinato del joven periodista Mateo, sacar dividendo electoral en favor de quienes han hecho las normas que permiten esa violencia. La minería en Antioquia fue manejada por gobiernos departamentales silenciosos ante el paramilitarismo y el narcotráfico. El manejo departamental de la minería con sus títulos mineros oscuros es un desastre. Yo decidí nacionalizar la política minera en Antioquia”.

Recordó que su objetivo era entregar títulos a miles de mineros antioqueños, chocoanos, nariñenses sobre una explotación del oro racional sin depredación natural.

“Presenté el proyecto de ley de reforma del código minero al Congreso. No ha sido discutido ni un segundo. Las mafias del oro controlan parlamentarios suficientes para no dejar reformar el código minero. La reforma es urgente y debe restablecerse el monopolio de la compra del oro en Colombia. Ante la renuncia del congreso a debatir la ley de reforma minera adelantada por el uribismo y seguida por la mayoría del congreso, cogimos dos empresas”.