La senadora del Pacto Histórico Piedad Córdoba se mostró complacida con la invitación que le hizo en las últimas horas el exjefe paramilitar Pablo Hernán Sierra, en el sentido de que sea facilitadora de paz en un eventual proceso de diálogo con otros grupos ilegales, más allá de los que ya están sentados con el Gobierno en el marco de la llamada ‘paz total’.
El pronunciamiento de Córdoba se dio apenas horas después de que Sierra le enviara una carta en la que le propone “(…) ser facilitadora de paz, liderando y conformando una mesa de paz incluyente para las desmovilizadas AUC, sus disidencias, las Autodefensas Gaitanistas (AGC), el Bloque Pipintá, la Oficina de Envigado, los Pacheli, los Mesa, los Triana, los Chatas, etc. Para completar la ‘paz total’ del presidente Petro, de la vicepresidenta Francia Márquez, del alto comisionado para la Paz Danilo Rueda, del senador Iván Cepeda, del gabinete ministerial y del Pacto Histórico”.
Luego de conocerse la misiva, Córdoba respondió “con satisfacción” a esta invitación y señaló que la propuesta de crear una gran mesa nacional en la que confluyan todos los puntos de vista sobre el conflicto armado, al tiempo que se hace urgente y necesario que se conozca toda la verdad sobre las relaciones entre el poder político y los grupos armados ilegales durante la guerra.
Piedad Córdoba insiste en que el único objetivo de esta mesa debe ser el desarme y desmantelamiento de las estructuras de guerra y del paramilitarismo, montadas con el apoyo de las fuerzas legales del Estado y de la dirigencia política.
“La voluntad de paz en mí se mantiene incólume, pues es uno de los principios humanistas que me asiste como persona, mujer y líder negra, azotada como mi pueblo por las distintas violencias y los conflictos sociales y armados que no terminan”, indicó la senadora en respuesta al exlíder paramilitar, quien permanece en la cárcel de alta seguridad de Cómbita.
No obstante, Córdoba aseguró que la propuesta de que ella sea facilitadora de paz debe primero ser revisada y avalada públicamente por el presidente Gustavo Petro y su equipo negociador de paz, o de lo contrario se generarían más divisiones.
“No quiero ser una nota discordante en el concierto de la política de paz del Gobierno”, indicó la senadora del Pacto Histórico.
“A Piedad Córdoba la traicionaron”
Las declaraciones de la senadora se dieron justo en el mismo momento en el que su hermano, Álvaro Córdoba, era extraditado formalmente a los Estados Unidos.
Con esto se pone punto final a uno de los episodios más álgidos para el presidente Gustavo Petro, quien finalmente decidió dar el sí al envío a Estados Unidos del familiar de una de sus escuderas en el Pacto Histórico.
La jornada transcurrió en calma. SEMANA estuvo en Catam desde tempranas horas de la mañana e hizo el seguimiento minuto a minuto de este proceso. En medio de ese ajetreo se conoció un video grabado desde su celda en la cárcel La Picota, de Bogotá, en el que Córdoba Ruiz agradecía el apoyo de sus familiares en todo este proceso de extradición, y se definía como víctima de un entrampamiento de las autoridades judiciales.
En el corto mensaje, Córdoba les agradeció a su mamá, su esposa y hermanos por el acompañamiento “en estos duros momentos”. En esta grabación hizo una mención especial a su hermana Piedad.
“A mi hermana Piedad Córdoba, senadora electa del Pacto Histórico, y quien ha tenido que sufrir la traición de sus supuestos compañeros de bancada, quienes solamente por luchas de poder y ambiciones han olvidado las luchas de la izquierda”, manifestó.
La extradición de Álvaro Córdoba se da luego de obtener la venia de la Corte Suprema de Justicia y la firma del presidente Gustavo Petro, de quien guardaban la esperanza de que frenara la extradición amparados en la declaración que dio, según la cual evaluaría las extradiciones si quienes son pedidos tienen aún información que aportar a las autoridades en Colombia.