El Juzgado Quinto Administrativo Oral de Bucaramanga resolvió en primera instancia el pleito entre el bombero Cristyan Yohany Pinzón y el municipio de Bucaramanga por los insultos del exalcalde Rodolfo Hernández contra el cuerpo de bomberos. La juez le ordenó al también excandidato presidencial reparar económicamente al funcionario y a su hija por cerca de 45 millones de pesos por los perjuicios morales a raíz de lo dicho por el ingeniero.
En marzo de 2019, durante una de las transmisiones del programa ‘Hable con el alcalde’, Hernández criticó duramente a los bomberos de Bucaramanga por no haber hecho el desmonte de algunas vallas.
En conversación directa con el director de Bomberos, el entonces alcalde aseguró que no se había llevado a cabo el desmonte porque los funcionarios eran “una tanda de barrigones allá de Bomberos que no eran capaz de subirse ni al taburete”.
Ahí no pararon los insultos: “Claro, qué vamos a pagar teniendo ahí a todos esos barrigones durmiendo todo el día, háblese ya con Alba y necesito que el sábado estén ya todas desmontadas”.
“Se informa que debido a los comentarios e improperios del ingeniero Rodolfo Hernández Suárez, los bomberos de Bucaramanga fueron objeto de agresiones verbales por parte de la comunidad, pues al momento de atender llamados de emergencia eran insultados, y les gritaban gordos, barrigones, inservibles y otros descalificativos”, dice la sentencia.
Además, la hija de Pinzón, Carla Yaneth Pinzón, también fue objeto de las mismas burlas de sus vecinos, compañeros de estudio y demás personas de su círculo social.
“Informa que su progenitor le comentó que estaba sufriendo por los comentarios motivo de la demanda, que le parecían injustos, y sentía que su valor como bombero había disminuido considerablemente. Refiere que su progenitor previamente había tenido un problema con el alcohol, y había superado el alcoholismo, encontrándose estable durante mucho tiempo, y volvió a recaer; pues antes consumía ocasional, no llegaba a la embriaguez, pero después de los comentarios y publicaciones, empezó a recaer en el alcohol, llegando al punto de la embriaguez”, manifestó la hija del bombero en el interrogatorio.
Ambos tuvieron que buscar ayuda psicológica y psiquiatra, dado que presentaron síntomas de depresión y ansiedad por los insultos del ingeniero, quien en ningún momento presentó excusas por lo dicho en la transmisión.
Por su parte, Hernández no tomó responsabilidad por lo dicho en el programa emitido por Facebook: “Afirma que esas declaraciones correspondían a opiniones como otro ciudadano, y no como alcalde de Bucaramanga”.
Por estos testimonios, el juzgado determinó que el ingeniero incurrió en actos discriminatorios contra las personas que en el momento conformaban el cuerpo de bomberos del municipio. Esto provocó que Pinzón consumiera alcohol excesivamente, desencadenándose en problemas familiares, económicos, de desorden alimenticio, de sueño y comportamiento.
Por estos perjuicios morales, el ingeniero deberá reparar a la víctima directa con 30 salarios mínimos legales mensuales vigentes, equivalentes a cerca de 30 millones de pesos. Carla Pinzón recibiría 15 millones de pesos.
De esta forma, Rodolfo Hernández deberá restituir al municipio de Bucaramanga el valor total de la condena. A su vez, tanto el municipio como el ingeniero, ya sea conjunto o individualmente, deberán emitir un comunicado público excusándose.
El ingeniero, en el ojo del huracán por su proceso por el caso Vitalogic y por la polémica alrededor del partido político que fundó, se deberá retractar sobre lo dicho en 2019 durante su administración en Bucaramanga.