SEMANA conoció un comunicado emitido por Luis Enrique Rojas, expresidente de Hocol, en el que desmiente el último comunicado de la filial de Ecopetrol, que desestima las amenazas contra un testigo clave del proceso sobre Ricardo Roa en la Fiscalía General de la Nación.

El pasado 18 de marzo, Hocol aseguró que las amenazas denunciadas por la fiscal Luz Adriana Camargo “no son recientes y datan de hace dos años, por tanto, no son sobrevinientes ni nuevos”. En el comunicado, la compañía indicó que se trata de denuncias previamente desestimadas por las autoridades e informó que interpuso acciones penales contra Rojas por daños a su reputación.

En respuesta emitida este viernes 20 de marzo, Rojas negó cada uno de los señalamientos de Hocol. Según el expresidente de la filial de Ecopetrol, el documento “no solo contiene afirmaciones falsas, sino que constituye un intento deliberado de desinformar a la opinión pública y de deslegitimar hechos graves que han sido oportunamente denunciados ante las autoridades competentes”.

Rojas afirmó que “todas mis afirmaciones se encuentran debidamente soportadas y hacen parte de investigaciones en curso. En contraste, dicho comunicado carece de fundamento fáctico y jurídico, contiene afirmaciones falsas y constituye una grave afectación a mi buen nombre, honra y reputación”.

Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol Foto: GUILLERMO TORRES-SEMANA

El comunicado resalta un dato que, según Rojas, evidencia una posible intención de “generar confusión”: Hocol se refiere a denuncias ocurridas hace dos años, mientras que él ingresó a la compañía el 29 de mayo de 2024. Además, aseguró que no es cierto que haya sido amenazado antes de su vinculación, ya que la primera amenaza la recibió en una llamada el 18 de agosto de 2024. “Pretender alterar la línea temporal de los hechos no es un error, es una estrategia evidente de distorsión de la realidad”, señaló.

Rojas también negó que el Gaula haya concluido que la llamada provenía de una cárcel con fines de extorsión, como afirmó Hocol. “Esa hipótesis fue mencionada de manera preliminar por el coordinador de seguridad de la compañía, sin que constituya una conclusión oficial. A la fecha, la investigación sigue en curso y la Fiscalía no ha tomado mi declaración formal”, explicó.

Hocol no se quedó callado. Rechazaron señalamientos sobre presuntas amenazas a testigo en el caso Ricardo Roa

Sobre la interceptación de un vehículo asignado a su esquema de seguridad, manifestó que “el cuadrante nunca llegó y es falso que la Policía haya calificado el hecho como intento de hurto”.

En cuanto a la solicitud que se hizo ante la Unidad Nacional de Protección (UNP), aseguró que no fue negada por falta de mérito, sino porque Hocol nunca remitió la información requerida.

Rojas afirmó que “la extensión del esquema de seguridad posterior a mi salida no fue una iniciativa de la empresa, sino una exigencia de mi parte para aceptar presentar mi renuncia, la cual fui obligado a presentar en un contexto de presiones, intimidaciones y acoso que también se encuentran debidamente documentados”, negando además que portara armas, como afirmó Hocol en el comunicado del 18 de marzo.

El expresidente de la filial indicó que, durante sus 30 años de trayectoria profesional, ha actuado con “integridad, ética, transparencia y honestidad, valores reconocidos por quienes han trabajado conmigo. En Hocol promoví permanentemente estos principios”. Por esta razón, calificó de “doloroso” el comunicado de la compañía, al contener “afirmaciones falsas”.

Rojas solicitó la renuncia de Ricardo Roa a la presidencia de Ecopetrol y de Luis Eduardo Parra a la presidencia de Hocol, ante la sospecha de una posible injerencia en los procesos penales en curso. Según su comunicado, “el señor Ricardo Roa, en su calidad de presidente del grupo Ecopetrol y superior jerárquico del presidente de Hocol, Luis Eduardo Parra, presuntamente habría podido tener algún grado de participación o conocimiento en la emisión de este comunicado, situación que, de llegar a confirmarse, podría eventualmente interpretarse como una posible injerencia en procesos penales en curso”.

La controversia en torno a Ricardo Roa persiste, y Rojas anunció que emprenderá acciones penales, administrativas y laborales por los hechos que expone, como parte de su respuesta al comunicado de la compañía.