Director: Julio A. Sosa-Pietri Protagonistas: Jean Carlo Simancas, Luly Bossa, Arcelia Ramírez, Julio Medina, Fausto Cabrera Con la creación del G-3 en 1993, un grupo de directores, productores y artistas de Colombia, Venezuela y México se unieron para ampliar las expectativas sobre las nuevas posibilidades de creación del cine latinoamericano. Sin embargo las dos primeras películas que se derivaron de esta unión cinematográfica, como Bésame mucho, que contó con la actuación de Amparo Grisales, y La nave de los sueños, dirigida por Ciro Durán y protagonizada por Ramiro Meneses, no consiguieron los resultados que se esperaban ni en taquilla ni en los reconocimientos por parte de la crítica. Con Rizo, su tercera producción, el G-3 cinematográfico espera obtener mejores dividendos. La película se desarrolla en los años 60 y relata la historia de Alejandro del Rey, un director anarquista de teatro que rechaza todos los parámetros que le quieren imponer con tal de poder desarrollar una dramaturgia única sin importar quiénes lo apoyen en su tarea. Shara (Luly Bossa) lo acompaña y lo respalda permanentemente, pero para Del Rey, el amor de su novia no parece suficiente y por ello termina enredado con Lucía (Arcelia Ramírez), una joven actriz que conoce en un casting. El dilema sobre cuál es la mujer de su vida lo lleva a un conflicto interno del que no podrá salir en 20 años y en el que también se verá afectada su producción teatral. El director y guionista venezolano Julio Sosa-Pietri intenta conmover con parlamentos poéticos sobre la vida, la amistad y el amor pero en muy pocos pasajes logra su propósito. Por el contrario, la cinta está plagada de diálogos y personajes que no parecen tener un rumbo definido, y por ello la grandeza del dramaturgo que quiere mostrar Sosa-Pietri no se percibe muy claramente. Lo mismo sucede con la aparente intensidad del amor que vive el protagonista por Lucía. Rizo es la metáfora del amor que no pudo ser y la obsesión por la que podría convertirse en la obra maestra de un dramaturgo incomprendido. Tal vez la debilidad de Rizo queda reflejada en la intención de promocionar el filme con los desnudos de Luly Bossa a pesar de que los mismos no tienen mayor relevancia en la cinta. Rizo, al igual que las dos producciones anteriores, no parece encerrar los elementos necesarios para consolidar de una vez por todas al G-3 dentro del cine latinoamericano.