El crecimiento de disciplinas como el running, el ciclismo y el fútbol ha llevado a que cada vez más personas incorporen hábitos relacionados con la preparación física. Sin embargo, especialistas advierten que uno de los aspectos que suele recibir menos atención es la recuperación después del ejercicio, una etapa que también influye en el rendimiento y en la prevención de molestias musculares.
Además del descanso, la hidratación y una adecuada alimentación, la recuperación incluye estrategias orientadas a favorecer la circulación sanguínea y disminuir la fatiga que se produce tras la actividad física. De acuerdo con expertos en fisioterapia, estos cuidados no están dirigidos únicamente a deportistas de alto rendimiento, sino también a quienes realizan ejercicio de manera recreativa.
Por ello, especialistas en salud vascular señalan que las medias de compresión han adquirido un papel cada vez más relevante como herramienta de apoyo durante la práctica deportiva y la recuperación posterior al ejercicio. Según Catalina Rey, fisioterapeuta, estos dispositivos generan una compresión graduada —mayor en el tobillo y menor hacia la pantorrilla— que favorece el retorno venoso y contribuye a mejorar la circulación en las piernas.
“La compresión graduada ayuda a mejorar la circulación en las piernas, favorece la oxigenación muscular, disminuye la sensación de fatiga y contribuye a una recuperación más eficiente después del ejercicio. Además, puede ayudar a reducir la sensación de pesadez y el impacto que reciben los músculos durante actividades de alta exigencia física”, explicó la especialista.
Los beneficios no se limitan al momento en que se practica deporte. Estos dispositivos también pueden utilizarse durante viajes prolongados o en jornadas en las que una persona permanece mucho tiempo sentada o de pie, situaciones que suelen afectar la circulación en las extremidades inferiores.
Respecto a la recuperación deportiva, la evidencia recopilada en el documento indica que el uso de medias de compresión durante las primeras 24 a 72 horas posteriores al ejercicio puede favorecer la eliminación de sustancias de desecho metabólico acumuladas en los músculos, ayudando a disminuir la sensación de fatiga y facilitando el regreso a los entrenamientos.
La fisioterapeuta también destacó que estos productos no deben entenderse únicamente como un accesorio deportivo. “Las medias de compresión no deben verse únicamente como una prenda deportiva. Son dispositivos médicos diseñados para generar un efecto fisiológico sobre la circulación, por lo que pueden convertirse en una herramienta preventiva para cuidar la salud vascular y muscular tanto en el deporte como en la vida diaria”, afirmó.
Asimismo, se describe que algunas medias deportivas incorporan características como compresión graduada entre 18 mmHg y 23 mmHg, soporte para aliviar molestias asociadas a la fascitis plantar y tecnologías textiles con propiedades antimicóticas y antibacterianas. No obstante, el documento recomienda que la elección de estos productos se haga teniendo en cuenta criterios técnicos y de calidad, más allá de los mensajes comerciales.