La menopausia no solo trae cambios hormonales. La piel también puede transformarse y requiere cuidados diferentes durante esta etapa de la vida.
Cambios en la piel durante la menopausia
La menopausia marca un nuevo capítulo para el organismo femenino y, aunque muchas veces la conversación se concentra en los síntomas más conocidos, la piel también puede experimentar cambios importantes.
Sequedad, líneas y arrugas, pérdida de firmeza y un tono más apagado son algunas de las transformaciones que pueden aparecer durante la transición menopáusica.
En el marco del Día Mundial de la Menopausia, que se conmemora el 18 de octubre, se busca abrir conversaciones más informadas sobre los cambios que atraviesan las mujeres durante esta etapa.
Uno de ellos se ve en la piel, que puede volverse más seca, perder firmeza y presentar nuevas líneas y arrugas.
Una encuesta global realizada por Galderma a más de 4.300 mujeres entre los 45 y los 60 años, en nueve países, encontró que más de la mitad conoció los efectos de la menopausia sobre la piel a partir de su propia experiencia.
Además, más del 30 % aseguró que le habría gustado recibir esta información desde los 30 años.
De acuerdo con los resultados de la encuesta, presentados durante el Congreso Mundial Imcas 2026, las mujeres identificaron en promedio tres cambios en su piel desde el comienzo de la transición menopáusica.
Entre los más mencionados aparecen las líneas y arrugas en el rostro, con 59 %, seguidas de la pérdida de firmeza y elasticidad, con 58 %. La mayor sequedad fue reportada por el 56 % y el tono apagado por el 40 %.
Estos cambios están relacionados, entre otros factores, con las modificaciones hormonales propias de esta etapa.
Durante la transición hacia la menopausia disminuyen los niveles de estrógeno, lo que puede acelerar la pérdida de componentes relacionados con la estructura y calidad de la piel, como el colágeno y la elastina.
Para el dermatólogo Boris Sánchez, conocer estos cambios puede ayudar a que las mujeres tengan una conversación oportuna con un profesional.
“Esta etapa representa una oportunidad para que las mujeres conozcan los cambios que está experimentando su piel y puedan anticiparse a algunos de sus efectos”.
El especialista agrega que, con una valoración individual, se pueden analizar herramientas orientadas a acompañar la piel durante la transición menopáusica y preservar sus reservas de colágeno y elastina.
La preocupación no es solamente estética
Los cambios en la piel también pueden tener un impacto en la percepción que algunas mujeres tienen de sí mismas.
Según la encuesta de Galderma, el 60 % de las participantes dijo sentirse menos atractiva como consecuencia de estas transformaciones.
Asimismo, el 57 % manifestó sentirse más ansiosa y el 55 % aseguró sentirse menos segura de sí misma.
Los resultados muestran que hablar de la piel durante la menopausia no se limita a una cuestión de apariencia. También puede ser una oportunidad para entregar información y acompañamiento a las mujeres que están atravesando esta transición.
En cuanto a las alternativas disponibles, la dermatología estética cuenta con diferentes tratamientos que pueden ser considerados según las características y necesidades de cada paciente.
Entre ellos están los bioestimuladores bioregenerativos, cuyo objetivo es estimular progresivamente procesos naturales de la piel y favorecer la producción de colágeno.
También existen tratamientos con ácido hialurónico, una sustancia que se encuentra naturalmente en la piel y que contribuye a su hidratación y estructura.
La elección de cualquiera de estas alternativas debe hacerse de manera individualizada y después de una valoración profesional.
El objetivo no necesariamente es modificar el rostro, sino acompañar los cambios naturales y conservar una apariencia armónica.