Una noticia sacudió a los servicios médicos oncológicos en Estados Unidos durante los últimos días. Recientemente, el Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos (USPSTF, por su sigla en inglés) de ese país emitió un borrador de recomendación sobre la práctica de mamografías, que se usan para detectar el cáncer de seno.

Si bien en la actualidad se aconseja que todas las mujeres entre los 50 y los 74 años se realicen una mamografía cada dos años, la nueva recomendación apunta a que deben acudir al examen desde los 40 años de edad.

Advirtieron que este cambio en las recomendaciones podría ayudar a salvar un 19 % más de vidas, pues puede ser útil para que las mujeres en esos rangos de edad mejoren su pronóstico e identifiquen a tiempo la presencia de cáncer de mama.

“La ciencia nueva y más inclusiva sobre el cáncer de mama en personas menores de 50 años nos ha permitido ampliar nuestra recomendación anterior y animar a todas las mujeres a hacerse la prueba cada dos años a partir de los 40 años”, dijo la expresidenta inmediata del Grupo de Trabajo, Carol Mangione, citada en un comunicado de la propia organización.

Vale decir, sin embargo, que no se encontraron razones para recomendarles a las mujeres mayores de 75 años que se practiquen mamografías con frecuencia.

“El USPSTF concluye que la evidencia actual es insuficiente para evaluar el balance de beneficios y daños de la mamografía de detección en mujeres de 75 años o más”, advirtió la organización sin ánimo de lucro en su página web oficial.

Las mamografías son claves para diagnosticar el cáncer de seno. | Foto: Getty Images

Además, señaló que aún falta profundizar la investigación científica actual para determinar si las mujeres que tienen un tejido denso en los senos podrían percibir beneficios por someterse a exámenes diagnósticos adicionales con técnicas como el ultrasonido o la resonancia magnética.

Esto se debe a que en las mujeres con tejido denso las mamografías no son tan efectivas para detectar el cáncer a tiempo, pese a que tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de seno.

El cáncer de mama puede afectar con mayor frecuencia a las mujeres entre los 40 y los 74 años. | Foto: YinYang

“Lo que aún no sabemos y lo que pide urgentemente más investigación es si realizar pruebas de detección adicionales para mujeres con senos densos podría ser útil, incluso a través de ultrasonido, resonancias magnéticas de los senos u otra cosa”, resaltó uno de los médicos del Grupo de trabajo, John Wong.

En su comunicado, el USPSTF también señaló que las mujeres afrodescendientes tienen hasta un 40 % más de probabilidades de fallecer a raíz del cáncer de mama en comparación con las mujeres de raza blanca. De hecho, advirtieron que, con más frecuencia, las mujeres afrodescendientes desarrollan formas más mortales de este cáncer a edades más tempranas.

La organización sanitaria advirtió que “reconoce” esa inequidad y advirtió que debe haber mayor investigación científica para explicar por qué se presenta esa disparidad en las cifras entre distintas razas.

“Asegurar que las mujeres negras comiencen a hacerse las pruebas a los 40 años es un primer paso importante, pero no es suficiente para mejorar las desigualdades de salud que enfrentamos relacionadas con el cáncer de mama”, sostuvo la vicepresidenta del Grupo de trabajo, Wanda Nicholson.

“En nuestro borrador recomendación, subrayamos la importancia del seguimiento equitativo después de la detección y el tratamiento oportuno y eficaz del cáncer de mama, y pedimos con urgencia más investigación sobre cómo mejorar la salud de las mujeres negras”, agregó la experta.

El cáncer de mama afecta con más frecuencia a las mujeres afrodescendientes, según varios estudios científicos. | Foto: derechos de autor no

También indicaron que hay muchos aspectos relacionados con el cáncer de seno que requieren mayor investigación científica. De hecho, sostuvieron que es necesario saber cuáles son los mejores métodos para abordar las disparidades en materia de acceso a la salud que enfrentan las mujeres, particularmente las afrodescendientes, hispanas, latinas, asiáticas y nativas americanas.

“El tratamiento oportuno y efectivo para el cáncer de mama tiene el potencial de salvar más vidas para las personas que experimentan disparidades relacionadas con el racismo, la falta de acceso a la atención en las comunidades rurales, los bajos ingresos y otros factores”, indicó el USPSTF.