La interrupción voluntaria del embarazo (IVE) ha causado un fuerte debate en Estados Unidos durante los últimos meses. La controversia se desató desde junio del año pasado, cuando la Corte Suprema de ese país advirtiera que ya no reconocería el aborto como un derecho, una decisión que tenía casi 50 años de vigencia.

En 1973 la Corte Suprema había decidido proteger el derecho al aborto de una mujer de Texas, con lo cual permitió que se garantizara ese procedimiento médico para todas las mujeres en los primeros tres meses de gestación, una decisión que debía aplicar en todos los estados del país.

En los últimos años, la composición de la Corte Suprema cambió y llegaron nuevos togados con posiciones más conservadoras que en junio del año pasado acabaron decidiendo que la sentencia de 1973 debía tumbarse. Con ello, les dio vía libre a varios estados para que legislaran sobre el aborto y, en algunos casos, lo penalizaran.

Pues bien, en los últimos días se escribió otro capítulo de la historia del aborto en territorio estadounidense. A raíz de una solicitud del propio Servicio Postal, el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que hace las veces del Ministerio de Justicia en ese país, emitió un concepto en el cual indicó que esa entidad está autorizada para seguir entregando medicamentos abortivos a lo largo y ancho del territorio estadounidense.

“De acuerdo con la interpretación judicial prevaleciente ratificada por el Congreso, la sección 1461 no prohíbe el envío por correo de artículos que pueden usarse para producir un aborto, incluyendo mifepristona y misoprostol, cuando el remitente no tiene la intención de que esos artículos deban enviarse, usado ilegalmente”, reza el concepto emitido por el Departamento de Justicia.

Desde 2021, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) había flexibilizado sus normas sobre el comercio de estos medicamentos, lo cual a la larga permitió que las droguerías pudieran enviarlos a través del servicio de correos.

Por su parte, el Servicio Postal emitió un comunicado en el cual advirtió que el concepto del Departamento de Justicia “confirma que la Ley Comstock no requiere que el Servicio Postal cambie nuestra práctica actual, que ha sido considerar que los paquetes que contienen mifepristona y misoprostol se pueden enviar por correo bajo la ley federal de la misma manera que otros medicamentos recetados”.

La posición del Departamento de Justicia se dio a pesar de la decisión de no reconocer el aborto como un derecho que tomó la Corte Suprema en 2022, por lo cual ha generado una gran controversia en Estados Unidos.

Así funciona la administración de píldoras abortivas en Estados Unidos

En la actualidad, la FDA señala que la mifepristona se usa en tabletas de 200 miligramos en un mismo régimen con el misoprostol, lo cual permite interrumpir el embarazo intrauterino durante las primeras 10 semanas de gestación. Esto equivale a 70 días o menos desde el primer día del último período menstrual de la paciente, según la autoridad sanitaria estadounidense.

“La mifepristona debe ser dispensada por o bajo la supervisión de un prescriptor certificado o por farmacias certificadas para recetas emitidas por prescriptores certificados. Según la estrategia compartida de evaluación y mitigación de riesgos del sistema de mifepristona, ese medicamento se puede dispensar en persona o por correo”, ha indicado la FDA a través de su página web, que fue actualizada este 3 de enero.

A su vez, la autoridad sanitaria recordó que aprobó Mifeprex (la marca de mifepristona) por primera vez en el año 2000 y le dio luz verde a una versión genérica de Mifeprex, Mifepristone Tabletas de 200 mg hasta 2019.