Pasan los días y Colombia intenta reponerse de la emergencia que desató el fuerte terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto. En medio de la catástrofe, la unidad y la esperanza se mantienen.

Los organismos de emergencia trabajan a toda marcha para encontrar personas con vida, aunque con cada hora que pasa disminuye esta posibilidad.

De acuerdo con cifras oficiales, hasta el momento hay 285 muertos, pero se teme que el número pueda aumentar. Las labores no solo se centran en los rescates, sino también en preservar y rescatar la memoria de aquellos que fallecieron a causa del movimiento telúrico.

SEMANA estuvo en la ciudad de Cali y pudo constatar cómo un grupo de personas, unidas por la solidaridad, busca salvaguardar los recuerdos de las víctimas mortales.

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Carlos Díaz, psicólogo clínico, explicó que se están encargando de recoger los elementos y hacer una clasificación para que, posteriormente, los familiares de las víctimas puedan acercarse a recoger las pertenencias.

“Están saliendo muchas cosas, pero no todas se pueden almacenar porque hay problemas de riesgo cruzado por la contaminación biológica que hay”, señaló.

En este punto se encuentran ropa, zapatos, libros, fotografías, arreglos navideños, peluches y todo tipo de objetos que pertenecían a quienes lamentablemente murieron en el terremoto.

Imágenes de las labores de rescate en Cali tras lo que fue el terremoto. Foto: AFP

Poco a poco, según precisó Díaz, los familiares van ingresando al sitio, reconocen estos elementos y pueden llevárselos. Sin embargo, las reacciones continúan siendo difíciles debido al dolor, para lo cual se cuenta con la asistencia de psicólogos.

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En un primer momento hay mucho shock, es escalofriante obviamente ver elementos que hacían parte de los recuerdos familiares. Pero también en algunos casos sirve para tomar una memoria a largo plazo de lo que queda de esa persona que ya no se encuentra con nosotros”, expresó.

Díaz señaló que esto es muy importante, ya que son los últimos recuerdos que hay de los muertos, por lo que representa una forma de reparar, de algún modo, todo lo que ha pasado y se está viviendo en distintas zonas del país.

Esto les permite llevarse una parte de la memoria de su familiar fallecido y también sanar, de alguna manera, aquellos vínculos que se rompen por todo esto y el tejido social hay que volverlo a constituir”, mencionó.

“Esto es lo único que podemos hacer por ahora en cuanto a lo material y en cuanto a lo humano, por eso estamos tan unidos aquí en la ciudad de Cali y todo el país en general”, añadió.