Tenía 14 años cuando entró a la universidad. “Soñaba con contribuir a una sociedad más justa”, afirma. Estudió Jurisprudencia en el Rosario y después se trasladó a Londres, donde trabajó en empresas del mercado asegurador y se especializó en Riesgo Cibernético, cuando todavía era un campo emergente. “Identifiqué que las aseguradoras, los equipos de ciberseguridad y las juntas directivas hablaban del mismo riesgo, pero rara vez en un lenguaje compartido”.

De esa inquietud nació Cyber Specs®, la empresa que creó para conectar gerencia de riesgos, transformación digital, seguros y ciberseguridad sostenible. La sede está en Londres y ofrece servicios en toda Europa y Latam.

“Nos enfocamos en ayudar a proteger lo que más valoramos, pero lo hacemos desde la prevención, no solo de los equipos, sino de las personas”.

La contraseña que nadie cambió

El riesgo digital, dice, no termina en las empresas. Afecta a las familias, y en especial a niños que crecen en un mundo que ignora su vulnerabilidad. Fue eso lo que la inspiró a escribir el libro Las ciberaventuras de Nala: “Educar desde pequeños es una de las estrategias de ciberseguridad más importantes para el futuro”.

En su carrera ha recibido varios reconocimientos, entre ellos el London Market Heroes Award y el Women in Insurance Awards. Hay una convicción que atraviesa lo que hace: “El talento no tiene estrato social, las oportunidades sí. Por eso quiero que la educación digital llegue a quienes suelen quedar fuera de estas conversaciones”.