Actriz de teatro y economista, llegó hace 30 años a Chía (Cundinamarca) con la idea de montar una escuela de artes. La abrió en la sala de su casa, pero se quedó chiquita: su sueño de transformar vidas creció tanto que lo convirtió en un colegio que ella y su esposo levantaron ladrillo a ladrillo.
Hoy, la Institución Educativa Liceo Lunita ha graduado 12 promociones y cambiado la vida de cientos de niños y jóvenes provenientes de los estratos 0, 1, 2 y 3, algunos pertenecientes al resguardo indígena muisca y otros con necesidades especiales.
“No se trata solo de enseñar asignaturas, sino de enseñar a soñar”, reflexiona. En 2023, recuerda, invirtió todo el dinero de las matrículas para traer a su colegio, desde la NASA, al físico estadounidense Michio Kaku, solo para demostrar que lo que parece inalcanzable es posible.
Años después, la institución fue seleccionada como sede del International Space Apps Challenge de la NASA, un desafío global que fomenta la innovación y la creatividad. Magíster y doctora en educación, Barrera creó el método Stheami, una metodología de aprendizaje que lleva a la práctica la educación Stem y la complementa con humanidades, arte e inclusión –su pénsum trae lenguaje de señas y braille–.
Detrás, están la sensibilidad de crecer junto a una hermana sorda y el deseo de construir un mundo mejor y más inclusivo. “He conocido el mundo y demostrado a niños de mi misma condición que, con educación, es posible vencer la desesperanza”.