Para esta cirujana barranquillera que desde niña quiso ser médica, la cirugía plástica va mucho más allá de una apariencia física: Se trata de volver confianza, bienestar y esperanza. Hoy cuenta con 12 años de experiencia en el sector y cerca de 2.000 procedimientos realizados: “Para mí, cada paciente es una obra de arte que puedo esculpir”, dice.
Su consigna es no fallarles a sus pacientes, pero tampoco a sí misma. “El proyecto más importante de tu vida eres tú”, comenta. Hace años, cuando era niña, lo visualizó y hoy lo está viviendo.
Por eso, la empatía y la gratitud han sido los valores que la han acompañado en su camino y le han permitido ser una empresaria distinguida en la región, con el propósito de posicionar a Colombia como destino turístico en salud. En cuanto a su estilo de dirigir es sincera: “Liderar no significa ser perfectas, sino tener el valor de avanzar incluso cuando el camino pueda ser difícil”.