Cuando falleció Juan Sebastián, su hijo mayor, fue como si la hubieran apagado. Era futbolista, tenía 16 años y había sido diagnosticado con una leucemia mieloide aguda en febrero de 2020. Murió siete meses después. García lo recuerda como un chico desprendido y noble.
El tratamiento empezó en la Clínica del Country, en Bogotá, pero lo trasladaron al hospital de la Misericordia para un trasplante de médula. “Allí, Juan Sebastián entendió la realidad de otros niños y adolescentes enfermos de cáncer que no tenían sus privilegios”, cuenta ella. Estando aún vivo, la familia decidió crear la Fundación para la Salud, Estudio, Bienestar y Aprendizaje Social (Funsebas), pero fue cuando Juan Sebastián murió que empezó su andadura.
Hoy, García, médica cirujana con especialidad en Gerencia de Salud, es la directora de esta organización, que ofrece acompañamiento integral a familias con niños y adolescentes enfermos de cáncer en situación de vulnerabilidad.
En seis años han acompañado a unos 1.000 pacientes con programas que van desde seguridad alimentaria, capacitación y apoyo a emprendimientos e iniciativas como llevar a los chicos a conocer el mar. Su sueño es construir e inaugurar en 2030 el primer Centro Integral para niños con cáncer en Colombia.
Gracias a su trabajo en Funsebas, cuenta, pudo tramitar su dolor: “Con la muerte de Juan Sebastián me apagué, pero volví a reconstruirme, aún estoy en ello; pasé de ver la vida en grises a verla con claridad y en colores”, afirma.