Para esta ingeniera ambiental bumanguesa, especialista en Gerencia Estratégica y magíster en Administración, la comunicación, la creatividad y la negociación son el diferencial humano ante la inteligencia artificial. Bajo esa premisa, fundó PotensIA, una consultora enfocada en democratizar la tecnología entre pequeñas y medianas empresas. “La IA no es un lujo: es la herramienta que te permite crecer de forma escalonada”, asegura. Esa visión ha permitido que su consultora trabaje con BBVA, Cajasan, Alquería, Grupo Sura y Eafit, entre otros clientes, en la automatización de tareas como la gestión de quejas o el análisis financiero para liberar a los equipos de ‘apagar incendios’ y dedicarlos a resolver problemas estructurales. “La IA no viene a destruir empleos, sino a potenciar profesionales capaces de adaptarse al cambio”. Sumado a su rol empresarial, es líder Regional Oriente de Women in Tech, un movimiento global dedicado a formar niñas y adolescentes en tecnología e innovación, con el fin de cerrar brechas de género y pobreza. “Cuando le das posibilidades a una niña para soñar y emprender, construyes país”. Badillo creó, además, las firmas Ecoservir, Mediterránea de Catering y Agencia de Seguros Abril. “Tengo una gran sombrilla para servir”, le explica a su hijo, Felipe, cuando él le pregunta a qué se dedica, y agrega que ese propósito nace de su energía femenina: “No es debilidad, es la capacidad de sostener y darles vida a los proyectos que me proponga”.