Desde muy niña asumió compromiso, disciplina y rigor, valores que le debe a su padre, quien las crió a ella y a su hermana ante la pérdida de la madre. Estudió Comunicación Social y se especializó en Mercado Estratégico.
Durante 11 años fue la jefa de comunicaciones de Corferias, un trabajo que fue su escuela y el impulso de su éxito profesional. En 2009 se incorporó a Salitre Plaza en un ambiente muy competitivo por el crecimiento de la oferta de centros comerciales.
Entre sus hitos destaca haber liderado su transformación arquitectónica, con una inversión de 46.000 millones de pesos de la época para una obra de cuatro años, que terminó justo antes de la pandemia. “Durante ese periodo nos tocó afrontar una vacancia del 15 por ciento, que hoy está en apenas 2 por ciento, con un ingreso promedio de 20 marcas al año”, cuenta. En sus ratos libres practica buceo recreativo.
Bajo el agua, dice, ha fortalecido su regulación emocional y autocontrol, cualidades que le permiten afrontar situaciones estresantes y que traslada a su rol profesional: “El buceo me ha dado la capacidad de minimizar los riesgos, controlar la tensión y tomar decisiones con cabeza fría sobre la marcha, igualmente me ha permitido desarrollar resiliencia y ha fomentado la escucha con actitud de apertura al cambio”. Urrea también hace voluntariado para ayudar a familias con conductas codependientes. “Me encanta crecer espiritualmente y aportar algo de mi experiencia, fortaleza y esperanza”.