Como directora administrativa de la minera Pacific Stone, le asignaron organizar la oficina en Cartagena. Iba un día al mes, pero la operación exigía mayor presencia y le pidieron trasladarse por seis meses. “Allí encontré tranquilidad. Venía de un ritmo de mucho estrés, asumiendo responsabilidades más allá de lo normal y estudiaba una especialización en Administración Financiera”. Los seis meses van en 13 años.
El grupo belga Lhoist –una minera global– adquirió Pacific Stone, cerró el proyecto en Bogotá y ella formó parte del grupo que lideró la fusión. “De todos los procesos que lideraba, entre ellos administración, compras, TI y Recursos Humanos, este último cobró relevancia porque, aunque era el mismo negocio, se trataba de dos empresas distintas y había que conciliar ambos modelos”.
Así surgió la gerencia de Recursos Humanos y Administrativa, con el foco puesto en la gestión del talento. Fue cuando hizo su segunda especialización: Gestión Estratégica de Recursos Humanos. Esa nueva área de su carrera la sedujo porque vio que podía impactar vidas.
“Seleccionar personal es una cuestión estratégica: hay que hacer un buen proceso, pero luego viene lo grueso: la retención. Esto se logra con planes de formación y desarrollo y un programa de bienestar integral que incluya salud mental, física y financiera”. Además de estas iniciativas, implementó planes de carrera y sucesión, así como mentorías para mujeres que buscan crecer en posiciones de liderazgo en la empresa.