La posibilidad de un nuevo fenómeno de El Niño en Colombia ha generado preocupación entre los capitalinos, especialmente después del periodo de restricciones en el consumo de agua que enfrentó la ciudad entre 2024 y 2025 debido a la disminución de los niveles en los embalses del sistema Chingaza.
En diálogo con SEMANA, la gerente general del Acueducto de Bogotá, Natasha Avendaño, expuso la planeación que se ha venido llevando a cabo en la ciudad para enfrentar el fenómeno proyectado: “No hay certezas, hay probabilidades basadas sobre todo en la información de organismos internacionales. Y eso también hay que tenerlo en cuenta porque eso quiere decir que puede que llegue un fenómeno de El Niño y, además, la otra cosa es que puede que sea intenso o no. Entonces, nosotros esa información la tomamos como un insumo precisamente para hacer nuestras proyecciones de oferta hídrica”.
Por esta razón, situación actual de los recursos hídricos en la capital y los municipios dependientes de la entidad, haciendo énfasis en que la situación de 2024 y 2025, en términos normales, no debería repetirse, ya que se han presentado cambios sustanciales en varios puntos clave:
“En este momento, el sistema Chingaza está aproximadamente en el 50% de llenado. Es decir, estamos 37 millones de metros cúbicos en el embalse de Chusa por encima de la curva guía. En el sistema completo, es decir, en el embalse de Chuza y en el embalse de San Rafael, estamos 21 millones de metros cúbicos por encima de la curva guía. ¿Qué es la curva guía? Es la curva óptima de operación de cualquier embalse, que nos dice que, si estamos en la curva guía o por encima, tenemos un nivel de que estamos operando con tranquilidad. Y eso es importante porque hace dos años, cuando tuvimos que sacar la restricción del consumo del agua ante esa extrema sequía que vivimos, estábamos muy por debajo de la curva guía”.
La razón principal de esta mejoría en comparación con la situación experimentada hace dos años es la habilitación de la planta de Tibitoc, la cual se encontraba en trabajos de optimización y ahora está plena para su funcionamiento.
“Nuestra condición hoy es completamente diferente a la que teníamos hace dos años; y es que ahora tenemos el sistema norte, es decir, la planta de tratamiento de Tibitoc con una capacidad de producción de agua. Ya la obra de optimización, los trenes de optimización se terminaron y eso nos permite que podamos llegar hasta abastecer el 50% del consumo de la ciudad con la planta de Tibitoc. Es decir, ya tenemos esa capacidad de reacción lista que hace dos años no teníamos porque la planta estaba en proceso de optimización. Entonces, esos tres elementos son muy importantes para analizar la situación en la que estamos hoy de cara a la próxima eventual llegada de un fenómeno de El Niño muy fuerte, como ha sido ampliamente anunciado. Tenemos capacidad de reacción, ya estamos tomando (acción), no estamos esperando a que se materialice, sino ya llevamos un par de meses tomando las medidas operativas necesarias para aumentar la cantidad de agua que traemos de Tibitú a la ciudad”, señaló Avendaño.
Al ser preguntada por la condición de una situación extrema, ya sea un “Súperniño” o un posible retraso prolongado en las lluvias previstas para abril y mayo de 2027, Avendaño mencionó que la situación no sería plenamente favorable para los capitalinos, haciendo hincapié en que la probabilidad es muy baja.
“Si llegamos a un fenómeno extremo que afecte de manera considerable a todo el país y definitivamente no llueva durante muchos meses, pues se afecta no solamente la hidrología de Bogotá, sino que se afecta también el sistema energético. O sea, aquí lo importante es, dados los anuncios de que puede llegar un fenómeno de El Niño fuerte, empezando más o menos en julio, que se puede prolongar hasta finales del año. Nosotros tenemos la tranquilidad de que, con la información aportada del pronóstico, tanto del IDEAM como con base en las agencias internacionales, no deberíamos tener ningún problema que nos lleve a un racionamiento de agua. Pero no puedo decir que es imposible porque, si en todo el país y en toda la zona en la que se materializa el fenómeno de El Niño es una condición extrema y duradera, es muy difícil que seamos ajenos a esa situación”.
Finalmente, Avendaño dio una serie de recomendaciones para controlar el consumo del líquido vital y así, desde lo individual, ir sumando esfuerzos para evitar un racionamiento como el de 2024 y 2025. “Tenemos que seguir siendo entre todos los ciudadanos corresponsables de seguir manteniendo ese consumo responsable”.
- Duchas cortas.
- No regar los jardines ni lavar los carros con manguera.
- Utilizar la lavadora con la carga completa.
- Estar muy atentos a cualquier fuga o cualquier problema que tengamos en las tuberías internas de las casas para repararlas adecuadamente.
- Hacer uso de dispositivos que permitan ahorrar agua.
- El cepillado de dientes, el champú y el afeitado se pueden hacer con la llave cerrada.
“Esas cosas que aprendimos durante la restricción hay que mantenerlas y reforzarlas frente a este eventual fenómeno del niño, porque eso nos ayuda no solamente a ahorrar agua, sino también a ser responsables con el consumo de energía”, concluyó.