La preocupación por la llegada del fenómeno de El Niño para el segundo semestre del año no se concentra únicamente en la reducción de lluvias que podría afectar los embalses. También existe atención sobre el comportamiento de la demanda energética, el estado financiero de algunas empresas del sector y la necesidad de garantizar suficientes fuentes de generación para enfrentar los meses más críticos que podrían presentarse entre finales de 2026 y el primer semestre de 2027.

En diálogo con este medio, Alejandro Castañeda, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG), aseguró que el sistema eléctrico colombiano enfrenta una situación más frágil que la registrada durante el fenómeno de El Niño de 2023-2024; estos son los grandes contrastes:

  • “El más complejo es que existen hoy unas deudas muy grandes por parte del Gobierno Nacional en cabeza de la empresa intervenida Air-e a través de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, que ya suman 2.2 billones de pesos con el sistema eléctrico colombiano. Y uno de esos 1.5 son deudas a los agentes térmicos. Para que tengamos una idea, las compras de combustibles de los agentes térmicos, que son los que dan el respaldo en este momento crítico, equivalen exactamente a ese valor, a 1.5 billones. Es decir, estamos arrancando sin un mes de caja para comprar combustibles”.
La deuda de Air-e supera los 2.2 billones de pesos. Foto: Air-e / API
  • “Hace tres años teníamos unos excedentes más o menos del 3% en energía firme. ¿Qué es esa energía? Es con la que siempre cuenta el sistema, la energía con la que está disponible en los momentos más críticos. En ese entonces teníamos ese excedente del 3%. Hoy, cuando uno hace el balance entre la capacidad de producir esa energía y lo de consumo del país, la demanda del país, nos damos cuenta que está negativa en 2.6%, hay un déficit de energía firme. Entonces, con esas dos condiciones, el sistema arranca mucho más golpeado. Por eso le hemos insistido al gobierno nacional desde hace rato que hay que ir tomando medidas, y el gobierno venía negándolo sistemáticamente“.

En adición, el funcionario explicó en SEMANA que “el riesgo de racionamiento no es hoy, es en el segundo trimestre del próximo año”. Pero esto se da “porque El Niño nos baja muchísimo las lluvias del segundo semestre y la idea es llegar a diciembre (que arranca el verano normal en Colombia) con unos embalses llenos o muy altos. Hoy en día, los embalses están sobre el 65%. Entonces, la tarea de aquí hasta diciembre es recuperar los embalses lo más que se pueda, XM dice que la meta debería ser el 80% de capacidad de los embalses llenos“.

"Nuestros embalses de aquí a noviembre se llenan al 80 % que es la meta; luego se sigue utilizando la térmica para que el embalse no disminuya tan rápido y se espera que la lluvia regrese en el país en los meses de abril y mayo". Foto: Anla / Autoridad Ambiental. Cortesía

Por otra parte, Castañeda expuso cómo ha sido la preparación por parte del sector energético para afrontar la demanda del país durante este fenómeno pronosticado:

“A pesar de que nos están debiendo una plata muy importante, (las plantas térmicas) siguen haciendo la tarea. Uno, preparando los combustibles que se necesitan para el fenómeno de El Niño. Entonces, por fortuna, existe la planta de importación de gas, la demanda se va a apretar muchísimo porque el gas que se consume en el país hoy entra por esa planta de importación, por esa planta de uso exclusivo de los térmicos, es decir, cuando prendamos todas las térmicas, ese gas no va a estar disponible para el resto de usuarios, entonces tenemos disponibilidad. También hay disponibilidad de carbón, a pesar de que muchas minas han cerrado en el país por la presión tributaria que ha ejercido este gobierno y la persecución que ha ejercido sobre el sector minero, aunque es mucho más limitada a la que teníamos hace dos años. Y tercero, se tiene ya lista toda la logística para comenzar a importar los combustibles que se requieren, que lo hacen directamente las compañías a través de sus proveedores, los combustibles los tenemos y las térmicas también han venido haciendo sus mantenimientos”.

Sin embargo, fue negativo respecto a la situación que se puede presentar tras el primer trimestre de 2027: “Las probabilidades de un razonamiento son superiores al 50 o 60 % pero hay que trabajar en todas las medidas y todos los mecanismos para que no lleguemos hasta allá. La demanda no puede crecer tan rápido como ha crecido en niños anteriores. ¿Qué significa esto? La demanda, el consumo de energía en Colombia está creciendo a ritmos más o menos del 4 o 5%, pero ya estamos viendo que el mes pasado comenzó a crecer a niveles del 7 o 8% y en algunas regiones, incluso en el año pasado, llegó a crecer casi el 12 o 13%. Esos crecimientos de consumo del país no los aguanta el sistema. Así hay que decirlo, así de duro y claro y franco, esos crecimientos no los va a aguantar el sistema”.