Una innovadora propuesta tecnológica por parte de China busca que la barrera entre humanos y animales sea cosa del pasado a través de un accesorio inteligente que presentó recientemente.

Empresa china desarrolla IA que promete revolucionar la relación e interacción con las mascotas

¿Quiénes son los creadores de este dispositivo?

La responsable de este avance es Meng Xiaoyi, una empresa emergente (o startup) de origen chino. Esta compañía ha captado la atención global al presentar un collar diseñado específicamente para que los dueños de perros y gatos puedan descifrar los mensajes de sus compañeros de cuatro patas.

El secreto detrás de la “traducción” animal

Para lograr que un ladrido o un maullido se convierta en una frase comprensible, el collar utiliza Inteligencia Artificial (IA), que funciona como un cerebro digital capaz de procesar información de forma masiva.

El proceso se basa en tres pilares:

  1. Vocalizaciones: El equipo capta y analiza cada sonido emitido por la mascota.
  2. Lenguaje corporal: No solo importa lo que el animal dice, sino cómo se mueve.
  3. Base de datos: El sistema compara estas señales con millones de datos recopilados sobre el comportamiento animal para encontrar un significado.

De esta manera, el dispositivo intenta identificar si el animal siente estrés, hambre, ganas de jugar o alguna incomodidad específica.

Precio y disponibilidad en el mercado

Este avance tecnológico tiene un costo aproximado de 118 dólares, a pesar de ser un lanzamiento reciente, el interés ha sido masivo, registrando ya cerca de 10.000 pedidos anticipados por parte de usuarios interesados en “leer la mente” de sus mascotas. Además, la empresa cuenta con una aplicación llamada Xiaoyi Intelligence, que facilita la conexión mediante Bluetooth.

El collar traductor de mascotas ya es un fenómeno comercial. Foto: Meng Xiaoyi

¿Qué tan real es esta comunicación?

Aunque la empresa asegura que su invento tiene una precisión del 95%, usuarios señalan que todavía no existen estudios independientes que confirmen este porcentaje de éxito.

Por ahora, el dispositivo ha sido señalado como una herramienta de interpretación aproximada y no como una traducción literal palabra por palabra de lo que el animal está pensando.