Un grupo de científicos descubrió un enorme cementerio de ballenas a hasta 7 kilómetros de profundidad en el sureste del océano Índico.
Los investigadores consideran que se trata del cementerio de ballenas más profundo, antiguo y extenso hallado hasta ahora. Durante expediciones realizadas en 2023 identificaron cinco yacimientos con cadáveres y fósiles, algunos con una antigüedad de 5,3 millones de años.
Un ecosistema oculto en las profundidades
Cuando una ballena muere y su cadáver se hunde hasta el fondo marino, sus restos se convierten en una fuente de alimento para numerosas especies. Según explicó Xikun Song, biólogo del Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas de la Academia China de Ciencias, el tamaño de estos animales y la composición química de sus huesos favorecen la creación de estos hábitats únicos.
“Al mismo tiempo, la propia naturaleza de las profundidades oceánicas hace que estos yacimientos sean excepcionalmente difíciles de localizar para los científicos”, escribió Song, quien participó en el último descubrimiento, en un correo electrónico.
Hallan especies que podrían ser desconocidas
Los científicos encontraron una enorme cantidad de organismos viviendo sobre los cadáveres de las ballenas. De acuerdo con el estudio publicado en la revista Nature, muchas de estas criaturas son incluyendo pepinos de mar, langostas enanas y almejas, mientras que otras podrían corresponder a especies nunca antes documentadas.
“El número potencial de especímenes es simplemente asombroso”, dijo el paleontólogo Stephen Godfrey, del Museo Marino de Calvert en Maryland, quien no participó en la investigación.
Una pista sobre la vida en ambientes extremos
Los expertos creen que la densidad de los huesos, la gran profundidad y una capa de minerales ayudaron a conservar los restos durante millones de años. Además, consideran que este descubrimiento ofrece una oportunidad única para entender cómo la vida logra adaptarse a condiciones extremas.
El estudio de los cementerios de ballenas “es importante para comprender cómo la vida puede adaptarse a condiciones tan extremas, no solo debido a la falta de luz y oxígeno, sino también a la presión increíblemente alta”, dijo en un correo electrónico Giovanni Bianucci, coautor del estudio y paleontólogo de la Universidad de Pisa en Italia.
*Con información de AP.