Durante el Foro Económico Mundial de Davos, Elon Musk ha compartido una visión del futuro que parece de ciencia ficción, pero que, según sus cálculos, podría estar más cerca de lo pensado.
El magnate sostiene que la capacidad de razonamiento de las máquinas está evolucionando a una velocidad tal que pronto dejará atrás la inteligencia de la humanidad.
Hacia una mente artificial que lo sabe todo
Musk ha señalado el año 2031 como el punto de no retorno, momento en el que aparecerá lo que denomina una “superinteligencia”.
“En cinco años, para 2031, creo que la IA va a superar a toda la inteligencia humana combinada”, dijo el magnate.
Para entenderlo de forma sencilla, no se trata solo de computadores que hacen cálculos rápidos, sino de sistemas que pueden aprender, razonar y tomar decisiones por sí mismos, superando no solo a un individuo brillante, sino a la suma de toda la inteligencia humana combinada.
Según su cronología, este proceso será gradual pero imparable: antes de 2027 ya existirán máquinas más inteligentes que cualquier persona aislada, para luego dar el salto al dominio colectivo apenas cuatro años después.
Un mundo de máquinas y una economía explosiva
Este cambio no solo será virtual, sino físico. Musk estima que “probablemente en 5 años haya al menos 100 millones de robots humanoides... tal vez mil millones”. Este despliegue masivo de fuerza de trabajo robótica generaría lo que él llama un “ciclo de duplicación”.
En términos simples, esto significa que la producción de bienes y servicios crecería de forma tan acelerada que el tamaño de la economía mundial podría duplicarse.
“Creo que la economía va a duplicar su tamaño en unos cinco, seis o siete años, porque vamos a entrar en un ciclo de duplicación, la producción económica va a crecer muy rápido, con algunos años de margen veremos cambios gigantes”, aclaró Musk.
Es un ritmo de crecimiento nunca antes visto en la historia de la civilización.
El dilema de la seguridad y el riesgo de extinción
A pesar de ser un impulsor de estas tecnologías, el dueño de Tesla advierte que este avance representa un cambio de paradigma tan drástico como fue la Revolución Industrial, pero concentrado en muy poco tiempo. El riesgo principal es que, si no se establecen límites éticos y controles estrictos, una inteligencia que nos supere a todos podría escapar al control de sus creadores, convirtiéndose en un peligro existencial.
Musk critica que la competencia entre empresas y gobiernos por ser los primeros esté provocando que se priorice la rapidez sobre la seguridad. Su preocupación radica en que la humanidad no esté preparada para gestionar una entidad que piense de forma autónoma a una escala masiva.
La estrategia de Musk: crear para vigilar
Ante estos comentarios, las redes sociales no han dudado en señalar que parece curioso que siendo uno de los mayores críticos de este desarrollo descontrolado, Musk participe activamente en la carrera mediante su empresa xAI.
Él defiende esta postura explicando que su intención es crear sistemas que busquen la “verdad” y que estén alineados con los valores de las personas, evitando que el futuro de la inteligencia artificial quede solo en manos de unos pocos sin ningún tipo de supervisión.