Después de más de una década de operaciones alrededor de Marte, la Nasaconfirmó el fin de una de sus misiones científicas más exitosas. La agencia espacial anunció que dará por concluida la misión de la sonda MAVEN tras perder contacto con la nave hace seis meses, poniendo fin a un proyecto que superó ampliamente las expectativas iniciales.
La nave científica MAVEN, siglas de Mars Atmosphere and Volatile Evolution Mission, llegó a la órbita marciana en 2014 con el objetivo de estudiar la atmósfera del planeta rojo y comprender cómo evolucionó a lo largo de miles de millones de años.
Una misión diseñada para durar poco más de un año
Cuando fue lanzada, la misión estaba planeada para operar durante uno o dos años. Sin embargo, la sonda logró mantenerse activa durante más de una década, convirtiéndose en una de las herramientas más valiosas para el estudio de Marte.
Su funcionamiento se prolongó hasta diciembre de 2025, cuando se perdió toda comunicación con la Tierra. Desde entonces, los equipos de la Nasa intentaron restablecer el contacto sin éxito.
Ante la imposibilidad de recuperar las comunicaciones, la agencia espacial decidió dar por terminada la misión, aunque se cree que la nave continúa orbitando alrededor de Marte. La NASA también informó que investigará las causas que provocaron la pérdida de contacto.
Los descubrimientos que cambiaron la comprensión de Marte
A lo largo de sus años de operación, MAVEN permitió realizar importantes avances científicos sobre la atmósfera marciana.
Para Shanon Curry, profesora de astrofísica involucrada en la misión, fue la “mejor misión a Marte de la historia”.
Uno de los aportes más relevantes fue ayudar a los investigadores a comprender el fenómeno conocido como fuga atmosférica, un proceso mediante el cual los gases de una atmósfera escapan hacia el espacio.
“Ahora tenemos un entendimiento mejor de la fuga atmosférica en Marte que en cualquier otro planeta, incluyendo la Tierra, y por lo tanto, Marte sirve como un laboratorio natural para entender la atmósfera de los planetas rocosos”, dijo Curry.
Los datos recopilados durante más de 11 años permitieron a los científicos reconstruir parte de la historia climática del planeta y entender mejor cómo pasó de ser un mundo potencialmente más húmedo a convertirse en el entorno árido que se observa actualmente.
Un legado que seguirá influyendo en futuras exploraciones
La importancia de MAVEN va más allá de los descubrimientos científicos. La sonda también desempeñó una función clave como retransmisor de comunicaciones entre la Tierra y los robots que la Nasa mantiene en la superficie marciana.
La jefa del programa de exploración de la Nasa, Tiffany Morgan, destacó que la MAVEN “nos ayudó a entender profundamente la atmósfera, la historia climática y la habitabilidad de Marte”.
Con el fin de la misión, otros orbitadores que permanecen alrededor del planeta rojo deberán asumir las tareas de retransmisión que durante años realizó la sonda.
Aunque su historia operativa ha llegado a su fin, los hallazgos obtenidos por MAVEN seguirán siendo una referencia fundamental para futuras investigaciones sobre Marte y sobre la evolución de los planetas rocosos en el Sistema Solar.
*Con información de AFP.