La descarga de aplicaciones es una de las actividades más habituales entre los usuarios de teléfonos móviles. Con los avances tecnológicos, existe una amplia variedad de opciones que van desde servicios de mensajería y redes sociales hasta plataformas de streaming, videojuegos y herramientas para el trabajo o los estudios. Sin embargo, esta facilidad también ha abierto nuevas oportunidades para los ciberdelincuentes.

Alerta máxima por estafa que se expande rápidamente por los celulares y puede terminar despojando sus cuentas bancarias

A través de diferentes estrategias, los delincuentes pueden engañar a los usuarios, robar información, suplantar identidades o acceder de manera no autorizada a dispositivos y cuentas. En muchos casos, recurren a la manipulación emocional para generar confianza, despertar curiosidad o presionar a las víctimas para que actúen sin verificar el origen de una aplicación.

Por esta razón, organismos y expertos en ciberseguridad insisten en la importancia de tomar algunas precauciones antes de instalar cualquier programa. Recientemente, la Guardia Civil de España compartió una serie de recomendaciones para reducir los riesgos.

Descargar aplicaciones es una actividad habitual entre los usuarios de teléfonos móviles. Foto: Adobe Stock

Una de las principales sugerencias es instalar las ‘apps’ únicamente desde tiendas oficiales, como Google Play o App Store. Aunque estas plataformas no eliminan por completo las amenazas, ofrecen mayores controles de seguridad y reducen la posibilidad de instalar programas maliciosos.

También es fundamental revisar los permisos que solicita cada aplicación. Si pide acceso a funciones que no parecen necesarias para cumplir con su propósito, puede ser una señal de alerta. Del mismo modo, consultar las valoraciones y reseñas de otros usuarios ayuda a detectar posibles fallos, comportamientos sospechosos o experiencias negativas antes de realizar la instalación.

¿Cuáles son las aplicaciones que pueden utilizarse para estafar?

Los ciberdelincuentes suelen aprovechar el atractivo de determinadas aplicaciones para llamar la atención de las víctimas. Entre ellas pueden encontrarse algunas que prometen préstamos rápidos, acceso gratuito a contenidos de plataformas de streaming o funciones que normalmente requieren un pago.

De acuerdo con el FBI, las aplicaciones móviles pueden acceder y recopilar una cantidad considerable de datos, incluida información relacionada con los contactos del usuario. Por eso, además de revisar los permisos, es importante conocer cómo y dónde se almacenan esos datos y bajo qué condiciones pueden ser utilizados.

El riesgo aumenta cuando las aplicaciones se descargan desde páginas desconocidas. En estos casos, existe una mayor posibilidad de instalar malware capaz de obtener información privada, realizar actividades no autorizadas o incluso comprometer el funcionamiento del dispositivo.

El crecimiento del uso de aplicaciones ha creado nuevas oportunidades para los ciberdelincuentes. Foto: Montaje de SEMANA con fotos de Getty Images

¿Qué hacer si una aplicación genera actividad sospechosa?

Si una ‘app’ compromete información personal o presenta un comportamiento inusual, es recomendable reportar el caso y proporcionar la mayor cantidad de detalles posible. Entre ellos se encuentran el tipo de dispositivo utilizado, el sistema operativo, el nombre de la aplicación y su desarrollador, el lugar desde donde fue descargada y los permisos que se le concedieron.