El empresario Elon Musk, considerado el hombre más rico del mundo, protagonizó una de las jornadas más tensas del juicio contra OpenAI, la empresa desarrolladora de ChatGPT, a la que acusa de haber traicionado su propósito original sin ánimo de lucro.
Durante su comparecencia del miércoles ante el tribunal federal de Oakland, en California, Musk no solo defendió su postura, sino que también dejó una frase que rápidamente captó la atención: “Literalmente, fui un tonto”.
Un interrogatorio marcado por la tensión
El segundo día de declaración del también propietario de Tesla y SpaceX estuvo marcado por un intenso cruce con el abogado principal de OpenAI, William Savitt.
“Sus preguntas no son sencillas. Están pensadas para engañarme”, se quejó Musk durante el interrogatorio.
La respuesta del jurista no tardó en llegar: “Señor Musk, usted es un tipo inteligente. Le estoy haciendo preguntas que, en su mayoría, tienen una respuesta de sí o no”.
El intercambio evidenció la estrategia de la defensa, centrada en cuestionar la versión que el empresario había construido previamente junto a su equipo legal.
El origen del conflicto con OpenAI
Musk recordó su papel en la fundación de OpenAI en 2015, proyecto que impulsó junto a Sam Altman y otras figuras de Silicon Valley. Según su testimonio, la iniciativa nació con un enfoque altruista, orientado al desarrollo responsable de la inteligencia artificial.
Sin embargo, el empresario sostiene que la compañía se desvió de ese objetivo inicial al transformarse en una entidad con fines de lucro. En ese sentido, ha solicitado que se obligue a OpenAI a retomar su carácter original como organización sin ánimo de lucro.
Además, busca la destitución de Altman y del presidente de la firma, Greg Brockman.
La frase que marcó la audiencia
A lo largo de varias horas de testimonio, Musk —quien abandonó el proyecto en 2018— reiteró que la evolución de OpenAI le tomó por sorpresa. En particular, cuestionó el uso de los recursos que aportó en los primeros años de la organización.
“Les di 38 millones de dólares de financiación prácticamente gratuita que luego utilizaron para crear una empresa con ánimo de lucro valorada en 800.000 millones de dólares. Literalmente, fui un tonto”, declaró Musk ante el tribunal el miércoles, antes de que comenzara el interrogatorio de los abogados de OpenAI.
*Con información de AFP.