Uno de los eventos que más emociona a millones de personas es el Mundial 2026, donde la pasión por el fútbol promete alcanzar su punto máximo. Sin importar el idioma, la cultura o la ubicación, millones de aficionados se reúnen frente a una pantalla o llenan estadios para vivir una experiencia colectiva difícil de igualar.

Si hizo clic en un enlace sospechoso, esto es lo que debería hacer en los primeros 5 minutos para evitar que desocupen sus cuentas

A diferencia de otros torneos, el Mundial reúne a las mejores selecciones del planeta en un formato corto, en el que cada partido es decisivo y un solo error puede significar la eliminación.

Esto genera una tensión constante: favoritos que caen de forma inesperada, equipos modestos que sorprenden y finales que se definen en los últimos minutos o incluso en tandas de penales.

Sin embargo, este tipo de eventos masivos también atrae a los ciberdelincuentes. En entrevista con SEMANA, Martina López, especialista en seguridad informática de ESET Latinoamérica, explicó que el interés global y la alta demanda de información, entradas, alojamiento y transmisiones crean el escenario perfecto para las estafas digitales.

Tanto quienes planean asistir como quienes siguen los partidos en línea se convierten en objetivos potenciales.

El Mundial 2026 genera una gran emoción a nivel mundial. Foto: Getty Images

Entre los riesgos más comunes está la venta de entradas falsas a través de páginas fraudulentas o intermediarios no autorizados, que aprovechan la urgencia de los aficionados por conseguir boletos. También es frecuente el phishing, con mensajes que simulan sorteos, promociones o comunicados oficiales del torneo, diseñados para robar información personal.

Según la experta, estas estafas suelen dejar señales que permiten identificar ofertas poco confiables. Por ejemplo, sitios web que no coinciden con los canales oficiales de la Fifa, dominios sospechosos o errores en la dirección.

También son indicios las ofertas con precios demasiado bajos, supuestas “garantías” antes del inicio de la venta oficial o la falta de información clara sobre el vendedor.

Entre las amenazas más comunes están la venta de entradas falsas y el phishing. Foto: Getty Images

A esto se suman métodos de pago poco convencionales, la presión para comprar de inmediato y mensajes no solicitados que circulan por redes sociales o aplicaciones de mensajería.

Además, algunas páginas imitan la estética oficial, pero presentan fallas de diseño, traducciones deficientes o textos legales inconsistentes. En conjunto, estas señales permiten reconocer intentos de fraude y evitar caer en ellos.

Así, la emoción del Mundial debe ir acompañada de precaución. Verificar siempre las fuentes y evitar decisiones apresuradas puede marcar la diferencia entre una buena experiencia y una estafa.