Tras una jornada de incertidumbre este miércoles 13 de mayo, Nequi anunció que logró retomar el dominio de su perfil oficial en la red social X. El incidente, que fue manejado por un equipo técnico especializado, obligó al cierre preventivo de la cuenta mientras se eliminaban los rastros de una intrusión que buscaba confundir a los seguidores de la marca.
“Desde Nequi informamos que nuestra cuenta oficial en X (Twitter) funciona con normalidad”, comentó la entidad.
¿Cómo fue el ataque dirigido a Nequi?
El acceso no autorizado no pasó desapercibido, pues los responsables realizaron cambios drásticos en la identidad visual de la cuenta. Borraron el logo tradicional y las imágenes institucionales para reemplazarlas por contenido ajeno a la entidad.
Durante el tiempo que duró la vulneración, el perfil fue utilizado para promover, mediante republicaciones, información sobre criptomonedas (activos digitales que funcionan como monedas virtuales, pero que no están vinculados a Nequi).
El “gancho” de los atacantes: cuentas con credibilidad
Expertos señalan que este tipo de maniobras no son al azar; los atacantes suelen estudiar perfiles que tienen una gran cantidad de seguidores y cuentan con la insignia de verificación.
Su estrategia es usar esa apariencia de legalidad para que las personas crean que las propuestas de inversión que publican son reales, cuando en realidad se trata de esquemas engañosos diseñados para captar dinero de forma fraudulenta.
Claridad sobre las cuentas: ¿por qué el dinero está a salvo?
Una de las mayores preocupaciones de los usuarios fue la seguridad de su capital; sin embargo, Nequi fue enfático en señalar que existe una separación total entre sus redes sociales y sus servicios financieros.
“Es importante recalcar que la cuenta X de Nequi es una plataforma que usamos para comunicación promocional con nuestros clientes, y no es un canal transaccional”, señaló en el comunicado.
La cuenta de X funciona únicamente como un espacio de publicidad y noticias, es decir, un canal promocional. Al no ser una herramienta transaccional (un lugar donde se mueva dinero o se hagan pagos), los delincuentes no tuvieron forma de acceder a las cuentas de ahorro ni a los datos bancarios de los clientes.