De acuerdo con la investigación publicada en la revista Nature, durante siglos, el hecho de que haya una preferencia biológica en una de cada diez personas a usar su mano izquierda ha sido un enigma.
Siguiendo la lógica de la evolución darwiniana, y de acuerdo con el estudio de la Universidad de Chieti-Pescara de Italia, las características que no ofrecen una utilidad clara suelen desaparecer, pero la zurdera se ha mantenido firme en un porcentaje breve de la población mundial.
“Estos sesgos de lateralidad parecen estar ejemplificados en nuestra especie a nivel motor, con aproximadamente el 90 % de los humanos siendo diestros y solo alrededor del 10% siendo zurdos”, comenta la investigación en Nature.
El arte de ser impredecible
La clave de la supervivencia de los zurdos no es un error biológico, sino lo que los científicos llaman una “estrategia evolutivamente estable” (EEE). Esta ventaja solo funcionaría porque los zurdos son pocos. Si la mitad del mundo fuera zurda, el factor sorpresa se perdería.
“La Estrategia Evolutivamente Estable: se ha propuesto como una posible explicación para dicha distribución: las interacciones cooperativas tienden a favorecer a los individuos con la misma lateralización (es decir, diestros), pero las interacciones competitivas tienden a favorecer a los individuos diferentes de la mayoría (es decir, zurdos)”, comentan los investigadores.
Una mente programada para el éxito
El estudio, llevado a cabo por la Universidad de Chieti-Pescara, descubrió que esta ventaja no sería solo física, sino psicológica. Tras analizar a más de mil personas, los investigadores notaron que quienes tienen una marcada preferencia por usar la mano izquierda muestran una mayor inclinación hacia la competitividad orientada al crecimiento personal.
Para probar esta hipótesis, la investigación señala que: “en el Experimento 1 recopilamos cuestionarios de autoinforme en línea de más de 1100 participantes, encontrando que una mayor zurdera se relacionaba positivamente con la orientación competitiva del autodesarrollo y negativamente con la evitación de la competencia impulsada por la ansiedad”.
En los casos más extremos, se observó un rasgo de “hipercompetitividad”, un deseo muy intenso de obtener la victoria. Curiosamente, esto no significa que tengan mejores habilidades con las manos que un diestro, sino que su cerebro está más motivado a buscar el triunfo.
“Es importante destacar que surgieron niveles más altos de orientación hipercompetitiva en los zurdos en comparación con los diestros”, señala la investigación.
¿Cooperación o competencia?
El estudio sugiere que la Humanidad ha sobrevivido gracias a un equilibrio entre dos fuerzas. Mientras que las personas diestras suelen ser más eficientes en tareas que requieren cooperación social y trabajo en equipo, los zurdos parecen haber evolucionado para destacar en la competencia individual, especialmente en encuentros uno contra uno.
“A su vez, esta idea está en línea con los vínculos reportados entre la lateralización y las influencias hormonales: la hormona esteroide testosterona, que está asociada con el comportamiento agresivo, se ha vinculado con la zurdera, y estos datos podrían ayudar a explicar la mayor incidencia de zurdera en hombres que en mujeres”, concluyeron.