Uno de los fenómenos astronómicos más fascinantes son los eclipses solares, debido al impresionante efecto visual que producen. Sin embargo, no siempre son visibles desde todas las partes del mundo, ya que su observación depende de factores como la geometría del sistema Sol–Tierra–Luna y la forma en que se proyectan las sombras en el espacio.
Según la Nasa, un eclipse es un fenómeno astronómico que ocurre cuando el Sol, la Luna y la Tierra se alinean, de modo que uno de estos cuerpos celestes oculta parcial o totalmente a otro. En el caso del eclipse solar, la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, proyectando una sombra que bloquea la luz solar en determinadas regiones del planeta.
Este evento no es frecuente debido a la inclinación de la órbita lunar, por lo que solo puede ocurrir durante las llamadas “temporadas de eclipses”, que se presentan aproximadamente dos veces al año.
Observarlo requiere precauciones especiales. Solo durante la fase de totalidad es seguro mirarlo directamente sin protección; en todas las demás etapas es indispensable utilizar anteojos especiales o métodos seguros, como proyectores estenopeicos, para evitar daños en la vista.
Faltan 100 días para un eclipse solar total
El próximo gran evento de este tipo ocurrirá el 12 de agosto de 2026, un eclipse total de Sol que promete un espectáculo único, en el que el día se oscurecerá por completo durante unos instantes.
En su punto máximo, la Luna cubrirá por completo al Sol durante un máximo de 2 minutos y 18 segundos, transformando el entorno. En ese breve intervalo será posible observar la corona solar, normalmente invisible, e incluso, bajo condiciones excepcionales, distinguir estrellas y fenómenos como auroras.
La trayectoria del eclipse comenzará como parcial en Alaska y avanzará hacia el este hasta alcanzar su fase total en el mar de Láptev, en Rusia. Posteriormente, cruzará regiones cercanas al Polo Norte, Groenlandia e Islandia, donde alcanzará su máxima duración cerca de la costa noroeste islandesa. Luego continuará hacia el Atlántico y llegará a la península ibérica, atravesando España de noroeste a sureste antes de finalizar al atardecer en el Mediterráneo.
En Europa, especialmente en el norte del continente y en regiones del Ártico —como el norte de Siberia, Groenlandia, Islandia y el norte de España— el eclipse podrá observarse en su fase de totalidad.
En España, varias ciudades quedarán dentro de la franja de máximo oscurecimiento, mientras que otras, como Madrid y Barcelona, se situarán fuera o en el límite de esta zona. Además, el fenómeno será visible de forma parcial en gran parte del hemisferio norte, incluyendo Canadá, el norte de Estados Unidos, casi toda Europa y el noroeste de África.
En cambio, este fenómeno no será visible desde Colombia, por lo que habrá que esperar futuros eclipses para poder apreciarlo desde esta región.