La promesa de comprar un celular de última gama por un precio barato o por suerte puede resultar en una amarga experiencia, pues recientemente, un operativo en el municipio de Escobedo, Nuevo León (México), puso al descubierto las tácticas de una banda dedicada al fraude que utilizaba juegos de azar como fachada para estafar a ciudadanos con supuestos dispositivos tecnológicos que resultaron ser simples bloques de plastilina.
Una fachada atractiva en zonas concurridas
El modus operandi de los estafadores, identificados como Alejandro “N”, de 38 años, y Nicolás “N”, de 48 años, consistía en instalar establecimientos temporales en puntos estratégicos de alta afluencia.
En este caso, se ubicaron en el estacionamiento de un centro comercial. Para proyectar una imagen de “negocio” legítimo, la banda utilizaba una infraestructura profesional que incluía:
- Un toldo blanco y mesas plegadizas
- Premios “gancho” a la vista, como pantallas, iPhones y diversos electrodomésticos
- Indumentaria específica para operar los juegos.
De la euforia a la indignación
Los delincuentes abordaban a los transeúntes invitándolos a participar en juegos de azar a cambio de una cuota de dinero. La promesa era tentadora: premios de alto valor que superaban por mucho el costo de la participación.
La estafa quedó al descubierto cuando un ciudadano, tras ganar el supuesto premio mayor, decidió abrir la caja de su nuevo iPhone en ese mismo instante. Para su sorpresa, en lugar del dispositivo, encontró el interior de la caja relleno de plastilina para simular el peso del equipo.
Intervención policial y captura
Gracias a la rápida reacción de la víctima, los oficiales arribaron al lugar para realizar una inspección, confirmando la naturaleza fraudulenta del establecimiento.
Autoridades advierten de los riesgos de participar en sorteos no autorizados en la vía pública y la importancia de verificar cualquier producto de alto valor antes de retirarse del lugar de compra o premiación.